Esta es una tribuna para compartir ideas y conceptos, para expresar opiniones y para participar activamente por medio de la palabra oral o escrita. Antonio Fuentes Flores
lunes, 30 de diciembre de 2013
lunes, 14 de octubre de 2013
viernes, 27 de septiembre de 2013
EL ORIGEN DEL PODER
Desde el principio de la
humanidad el poder de los que lideraban a la tribu devino en el poder político,
y el poder de las creencias sobrenaturales y sus exegetas o chamanes, se
transformó en el poder religioso. Estos dos estuvieron siempre íntimamente
ligados por conveniencia reciproca. En tales condiciones, la asociación de los
dos poderes iniciales poco a poco generó “los intereses creados” por la codicia
latente en la mente de las personas y sus motivaciones recónditas, dando lugar
así a un tercer poder: el económico, que se convirtió en el gran motor del
“desarrollo” y la fuente financiera de los otros dos; “los rico hombres” como
se les llamaban en la Castilla de Carlos I.
Desde el principio también, se fue
creando una simbiosis entre los tres poderes, benéfica para el fortalecimiento
y para la subsistencia de ellos mismos, pero que históricamente ha resultado
perniciosa para la sociedad y ésta característica perdura hasta la actualidad,
a pesar de la reforma del Estado moderno consolidado a finales del siglo XVIII. La
separación de poderes del gobierno del Estado, de la cual nos hablaba en su
teoría Charles-Louis de Montesquieu; para que hubiera sido efectiva, real;
debió haberse complementando con la separación de estos poderes originales: el
poder político, el poder religioso y el poder económico, con el objeto de que
cada uno actué en su ámbito exclusivo en forma autónoma, independiente y esté
regido por las leyes y precisamente; para que el único poder legitimo: el poder
político del Estado, pueda cumplir su función benéfica a la sociedad para lo que, en teoría, fue creado. Prevaleciendo éste, única y exclusivamente como
poder, reglamentada su función por las leyes constitucionales dentro del Estado
de derecho. Porque el poder económico de facto, como tal y sin límites; es el
peor de los monopolios existentes en el campo de la economía. Y el poder
religioso también de facto; es pernicioso por ser contrario a la esencia misma
de la religión, miente para controlar a sus fieles y se contrapone a la
libertad de creencias a que todo ser humano tiene derecho y falta a la
condición de laicidad del Estado moderno. Además este poder ha sido un efectivo
instrumento de sujeción y manipulación de las conciencias individuales, a
través del terrorismo y el fanatismo religiosos. Aunque así se hayan iniciado; siempre la mezcla y liga de la
religión y de la política han resultado letal para la sociedad y para el sano
devenir de los pueblos.
miércoles, 11 de septiembre de 2013
The reasons for President Obama
Good evening --
I just addressed the nation about the use of chemical weapons in Syria.
Over the past two years, what began as a series of peaceful protests against the repressive regime of Bashar al-Assad has turned into a brutal civil war in Syria. Over 100,000 people have been killed.
In that time, we have worked with friends and allies to provide humanitarian support for the Syrian people, to help the moderate opposition within Syria, and to shape a political settlement. But we have resisted calls for military action because we cannot resolve someone else's civil war through force.
The situation profoundly changed in the early hours of August 21, when more than 1,000 Syrians -- including hundreds of children -- were killed by chemical weapons launched by the Assad government.
What happened to those people -- to those children -- is not only a violation of international law -- it's also a danger to our security. Here's why:
If we fail to act, the Assad regime will see no reason to stop using chemical weapons. As the ban against these deadly weapons erodes, other tyrants and authoritarian regimes will have no reason to think twice about acquiring poison gases and using them. Over time, our troops could face the prospect of chemical warfare on the battlefield. It could be easier for terrorist organizations to obtain these weapons and use them to attack civilians. If fighting spills beyond Syria's borders, these weapons could threaten our allies in the region.
So after careful deliberation, I determined that it is in the national security interests of the United States to respond to the Assad regime's use of chemical weapons through a targeted military strike. The purpose of this strike would be to deter Assad from using chemical weapons, to degrade his regime's ability to use them, and make clear to the world that we will not tolerate their use.
Though I possess the authority to order these strikes, in the absence of a direct threat to our security I believe that Congress should consider my decision to act. Our democracy is stronger when the President acts with the support of Congress -- and when Americans stand together as one people.
Over the last few days, as this debate unfolds, we've already begun to see signs that the credible threat of U.S. military action may produce a diplomatic breakthrough. The Russian government has indicated a willingness to join with the international community in pushing Assad to give up his chemical weapons and the Assad regime has now admitted that it has these weapons, and even said they'd join the Chemical Weapons Convention, which prohibits their use.
It's too early to tell whether this offer will succeed, and any agreement must verify that the Assad regime keeps its commitments. But this initiative has the potential to remove the threat of chemical weapons without the use of force.
That's why I've asked the leaders of Congress to postpone a vote to authorize the use of force while we pursue this diplomatic path. I'm sending Secretary of State John Kerry to meet his Russian counterpart on Thursday, and I will continue my own discussions with President Putin. At the same time, we'll work with two of our closest allies -- France and the United Kingdom -- to put forward a resolution at the U.N. Security Council requiring Assad to give up his chemical weapons, and to ultimately destroy them under international control.
Meanwhile, I've ordered our military to maintain their current posture to keep the pressure on Assad, and to be in a position to respond if diplomacy fails. And tonight, I give thanks again to our military and their families for their incredible strength and sacrifices.
As we continue this debate -- in Washington, and across the country -- I need your help to make sure that everyone understands the factors at play.
Please share this message with others to make sure they know where I stand, and how they can stay up to date on this situation. Anyone can find the latest information about the situation in Syria, including video of tonight's address, here:
Thank you,
President Barack Obama
domingo, 18 de agosto de 2013
lunes, 1 de julio de 2013
viernes, 14 de junio de 2013
lunes, 6 de mayo de 2013
CHINA EL CAMBIO
Por Antonio Fuentes
Flores
Una visión de China como era en
1977
Y como cambió en 30 años (2007)
En 1976
le toco a México la responsabilidad de organizar el XIII Congreso Mundial de la
Unión Internacional de Arquitectos (UIA), que seria realizado en octubre de
1978 en la Ciudad de México DF. Siendo yo el responsable principal de la
organización del evento, recibía en ese entonces múltiples requerimientos y
recomendaciones, una de ellas, muy importante, era la solicitud de la UIA, manejada
por los franceses, para que México hiciera el último intento a fin de lograr la
participación de China en el Congreso Mundial.
Decían
los franceses y demás directivos de la UIA, “no podemos llamar a un congreso
mundial en donde no están representados más de 800 millones de personas”, que
era entonces la población de China. Ellos tenían ya varios congresos (se
realizan cada cuatro años) en que no participaban y habían sido tajantes en su
respuesta con la UIA: “Nosotros no estamos dispuestos a perder el tiempo y no
lo vamos hacer”. China tenia serios cuestionamientos hacia la UIA y sus
congresos mundiales, “Son reuniones de elogios mutuos en donde prevalece la
forma sobre la esencia y no vemos ninguna razón que justifique la presencia de
China en este tipo de eventos”.
China
tenía razón y yo mismo estaba de acuerdo con sus cuestionamientos, no solo
sobre la prevalencia de la forma sobre la esencia, sino también, y congruente
con lo anterior, sobre la ya tradicional improvisación que solían hacer los ponentes
oficiales, (“Conferencias Magistrales”) sobre los temas expuestos bajo su
responsabilidad en los Congresos. Por esta razón propuse que el tema general de
nuestro Congreso fuera “Arquitectura y Desarrollo Nacional”, para analizar cómo,
la edificación de la arquitectura, el urbanismo, el diseño y la planificación
urbana y regional, estaban contribuyendo o no; al desarrollo de los pueblos. Y
propuse que los ponentes, personalidades del mas alto nivel, convocados e
invitados con dos años de anticipación, viniesen a México un año antes con
gastos pagados por nosotros, y trajeran
sus trabajos o cuando menos los enviaran con esa anticipación para ser
revisados y comentados por un grupo especial de expertos internacionales, antes
de ser presentados en el Congreso mismo, respetando escrupulosamente su contenido.
El objetivo era simplemente; evitar improvisaciones.
Con
este cambio en el enfoque del Congreso y con motivo de una reunión
internacional de la UIA, a celebrarse en Kuala Lumpur Malasia en 1977, a la que
yo debía asistir, solicite al Embajador de China en México la posibilidad de
pasarme a Pekín(así le llamábamos a Beijing la capital de China), acompañado de
una delegación de arquitectos mexicanos, para tener la oportunidad de plantear
el nuevo enfoque en el Congreso, a los arquitectos de China, con el objeto de
convencerlos e invitarlos a participar en el mismo. El Embajador nos dijo que comunicaría
la solicitud al gobierno de la Republica Popular China y que tan luego como
tuviera respuesta nos lo haría saber. Pasaban los días, las semanas incluso los
meses y se acercaba fatalmente la fecha de la reunión en Kuala Lumpur y la
respuesta no llegaba. Por fin, llegó positiva la contestación del gobierno de
China, con la invitación para que una delegación de arquitectos mexicanos los visitáramos
en su Capital en la fecha propuesta por nosotros, durante una estancia de cinco
días completos con cinco noches de hotel, todo pagado por ellos.
La visita a Pekín
En
junio de 1977 asistimos a Pekín para atender la invitación de los arquitectos
de China y sostener pláticas con ellos durante cinco días. Llegamos procedentes
de Tokio, en un vuelo de Japan Airlines. El aeropuerto de la capital de China
era muy modesto, su flota aérea comercial estaba compuesta básicamente por unos
cuantos aviones tipo DC9 fabricados por la Unión Soviética (Tu 134A) y vendidos
a China, y algunos Tupolev TU-154, también de origen soviético. El desembarco y
el abordaje a los aviones era al aire libre. El camino a la ciudad era por una
carretera de doble sentido. Cuando llegamos a Pekín tuve la rara y agradable sensación
de estar fuera del planeta, en otro mundo. Los automóviles eran sumamente
escasos, y suponía que casi no había automóviles
privados, solo unos cuantos como los cuatro que traía nuestra delegación acompañada
por los dirigentes de los arquitectos de China. Lo que si había, eran bicicletas,
un torrente conducidas diestramente por gente vestida en la misma forma y casi
del mismo color, todos ordenada y disciplinadamente llenaban las amplias
avenidas. La mayor parte de la edificación eran obras tradicionales de la arquitectura china, las
relativamente nuevas eran a base de sistemas prefabricados, soviéticos, en
muchas de ellas.
En
ese tiempo existían solo dos hoteles de grandes habitaciones para recibir a los extranjeros, probablemente
construidos por los ingleses, y había una sola tienda comercial para la venta
al turismo en la que se aceptaban dólares estadounidenses y por supuesto el Yuan,
la moneda local. Nosotros traíamos yuanes y en una tarde libre, salimos a
comprar zapatos con suela de hule para visitar la gran muralla; al vernos la gente
en la zapatería probando los zapatos nos hicieron rueda, muchos de ellos no habían
visto, al menos recientemente, a un extranjero. Mas tarde, al visitar lo que podría
equipararse a una tienda de departamentos me recordó la Comercial Sabinas de mi
tío José María Aguirre, en Sabinas Coahuila; ahí había de todo, desde arados e
implementos agrícolas hasta ropa, herramientas, pinturas, aparatos domésticos, lámparas
de carburo etc. también se me hizo que el mismo retraso tecnológico que había en
la provincia mexicana en la década de 1940, se estaba dando ahora en China,
esto es, según mi apreciación, aparentemente China estaba en 1977, mas de treinta
años atrasada con relación a México.
El
Presidente Mao había muerto el año pasado, en 1976, habiendo sido sustituido
por Hua Guofeng y en esa misma fecha China empezaba a abrirse al mundo
continuando las platicas con los EU., a través del Presidente Nixon, que cuatro
años antes había visitado China acompañado de Henry Kissinger. Era el primer
presidente estadounidense que lo hacia, estrechando lazos con el Presidente Mao
Zedong y Chou Enlai. Como resultado de
esto, mas tarde, en 1979, se restablecieron las relaciones entre los dos países.
Desgraciadamente el gran líder Chou Enlai también murió en 1976, antes que el presidente Mao. En 1977. Un mes
después de nuestra visita, subió al poder como vicepresidente del Partido
Comunista y como vice Primer Ministro, un gran líder perteneciente al equipo de
Chou Enlai; Deng Xiaoping, quienes juntos estuvieron en contra de los excesos
de la llamada “Revolución Cultural”; Deng Xiaoping, resulto ser, un líder con
una gran imaginación y gran determinación para ejercer el poder en forma plena
y llevar a China a un proceso de cambios radicales, trascendentales. Incluso
estaba dispuesto, si era necesario, a no continuar el dogmatismo tradicional
del pensamiento ideológico revolucionario. Todo tenia un objetivo prioritario;
el mejoramiento de la calidad de vida de su pueblo. Deng Xiaoping sustituye a Hua Guofeng en 1980, e inicia con
al plan de las cuatro modernizaciones: agricultura, ciencia, industria y
defensa.
Cuando
comenzamos las pláticas con los Arquitectos de China encabezados por su
presidente Ho Kuang-tsien (un doctorado de la Universidad de Oxford), estas
estaban programadas todos los días de 8 a.m. a 10 p.m., con el objeto de
dejarnos tiempo suficiente para acompañarlos a diversos lugares de interés y
conocer lo más posible lo que estaba pasando en China; en la primer sesión me di
cuenta de que aunque eran muy amables, nunca íbamos a llegar a ninguna conclusión,
porque me daba la impresión de que ellos no tenían el poder de decisión. Lo
cual pude confirmar en la segunda sesión al otro día en el primer punto de la
orden del día, y ante mi pregunta e insistencia para que se definiera quien era
el ultimo eslabón en la toma de decisión para asistir al Congreso en México, se
me contestó que era el Primer Viceministro encargado de la Construcción de
China, (cargo equivalente a un Ministro), todo un personaje del nivel mas alto.
Entonces les dije que deberíamos hablar con él, que yo quería hablar con él. a
lo que me contestaron, un poco en forma festiva, que ellos también quisieran
hablar con él y les gustaría mucho, pero que eso no era nada fácil.
La situación
política estaba en plena efervescencia, se había apresado a la llamada Banda de
los Cuatro, grupo radical de la Revolución Cultural (1960-1970) que pretendía tener
derechos dinásticos en la sucesión del poder y había estado agitando
peligrosamente el medio político, este grupo estaba compuesto por la tercera
esposa de Mao, Jiang Qing y tres de sus secuaces: Wang Hongwen, Zhang Chuenqiao
y Yao Wenyuan; además existían una serie de graves problemas que afectaban
entonces a China. Sin embargo nosotros ya estábamos ahí, teníamos una misión
que cumplir y nada que perder, así es que por lo tanto solicitamos a nuestros
colegas, que transmitieran respetuosamente nuestra solicitud al propio Primer
Viceministro, al mismo tiempo le solicité a nuestro Embajador, Eugenio Anguiano
Roch que apoyara nuestra solicitud para que se siguiera tratando de un asunto
hasta cierto punto oficial. En primer lugar tuvimos la enorme suerte de que el
Primer Viceministro encargado de la Construcción de China, se encontrara en Pekín
y por otro lado, para sorpresa de todos, no solo aceptó conversar con nosotros,
sino que para esto nos invitaba al otro día a una cena en el famoso restaurante
el Pato Laqueado de Pekín, desde esas fechas, exclusivo para invitados
especiales.
Entrevista con el Primer Viceministro,
encargado de la Construcción de China.
Indudablemente
que las gentes valiosas lo reflejan en su sencillez, el Primer Viceministro era
una de esas personas; corpulento de rostro amable y proceder cortes, vestido a
la usanza de Mao, nos recibió en el prestigiado restaurante en un gran salón
adjunto, con té, previo a la cena, para poder sostener ahí las platicas
oficiales formales. Nos sentamos en forma de U, al centro el Primer Viceministro
y yo, seguidos cada uno de los miembros de su delegación nacional, nuestro
Embajador me explicó el procedimiento protocolario de la reunión, bastante
simple, solo basado en que para hacer uso de la palabra, la persona tenían que
solicitarlo a la cabeza de la delegación respectiva. Gente del gabinete del
Presidente de México estaba con migo y no dejaban de estar como los caballos
briosos listos a partir.
Al
iniciar las platicas empecé reconociendo las razones de China para no asistir
al Congreso de la UIA y le dije que México las compartía ampliamente,
precisamente por eso habíamos hecho el cambio de enfoque y escogido un tema de
gran trascendencia y seriedad, por lo que esperábamos contar con una delegación
de China en el Congreso, el me contestó que China estaba pasando por muchos
problemas, particularmente económicos y que la salida de personas al exterior
tenia un costo en divisas que muchas veces no justificaba el gasto mientras
otras prioridades quedaban pendientes. El uso de la palabra “gasto”, por el Primer
Viceministro, me dio una idea, veía que se abría una posibilidad. La
participación de China en el Congreso de México se podría considerar no tanto
como un gasto, sino como una inversión,
me atreví a afirmarlo enfáticamente, ya que China se estaba abriendo al mundo y
entre muchas otras cosas necesita infraestructura turística, La ciudad de México,
seguí, tiene una buena infraestructura turística y tendremos una Asamblea
mundial también en Acapulco, puerto de fama internacional por su importancia turística.
nosotros podríamos darles facilidades a la delegación de China para visitar los
sitios de interés y tanto en la ciudad de México como en Acapulco y algunos
otros sitios que fueran de su elección podrían obtener valiosa información. Además,
termine diciendo, ahí tienen muy cerca
también a los EU y Canadá.
Las
pláticas oficiales terminaron amablemente pero sin obtener una respuesta
concreta, sino únicamente la posibilidad de considerarlo nuevamente lo cual
para nosotros ya era una ganancia. Pasamos a la cena que resulto ser exquisita
con una gran variedad de platillos muchos de ellos a base del tradicional pato,
al final de la cena que terminó con un enorme pescado, que en principio me dio
pena porque creí que se iba quedar y lo único que quedó fue el esqueleto. El
Primer Viceministro resultó ser un magnifico anfitrión de platica muy amena, finalmente
pasamos a unos magníficos postres, frutas (Litchi
chinensis)) y a la bebida a base de arroz con la que brindamos alegremente
por nuestros dos países.
Posteriormente,
de regreso en México, tuvimos que esperar mas de tres meses y cuando ya pensábamos
que habíamos fracasado en nuestra misión en China, recibí un télex del
Embajador de la Republica Popular de China en México en donde me comunicaba oficialmente, que una delegación
de arquitectos compuesta por 8 miembros, incluyendo a la traductora, asistirían
al Congreso de la UIA, encabezados por su Presidente Ho Kuang-tsien; su Vicepresidente
Chiao Hsing-pei; the Professor, Head of
the Department of Architecture of Tsing Hua University, Wu Liang-yung; Kung
Te-shun, Deputy Chief Architect of Architectural Desing Institute, Academy of Building Research; Hsi Ching-ta,
Head of Office, the Architectural Sociaty of China; Fang Po-yi Architect, Chief
Dsigner of the Architectural Desing Institute of Peking; Fu Hsiu-yung
Architect, Architectural Desing Institute, Academy of Building Research y Liu Ching-yen, Interpreter.
En
el mismo télex me decían que aceptaban
nuestro ofrecimiento. Esto último me desconcertó un poco porque no recordaba
que en concreto les había ofrecido, hasta que caí en cuenta que se referían a
las facilidades para conocer la infraestructura turística, lo cual cumplimos
amplia y rigurosamente. En octubre de 1978 realizamos el XIII Congreso Mundial
de la UIA, ahora si verdaderamente mundial, con la participación de más de 100 países
y más de 6,400 participantes inscritos y pagados. ¿Por qué si era tan difícil
tuvimos éxito en China? ¿Por qué fuimos recibidos por un personaje de la mas
alta jerarquía? Todo esto me lo explico ahora (en el 2007) que he regresado a
China después de 30 años.
A Grandes Males Grandes Remedios
Quisiera
mencionar algunos otros antecedentes: Durante la década de 1970, cuando nosotros
fuimos a China, el actual Presidente de China, Ho Jintao había estado en México
en el área de Tijuana para estudiar el sistema de la Maquila. En ese tiempo
China estaba precisamente planteándose que; con relación a todos sus problemas,
que eran muchos y muy graves, la estrategia debería ser: “A grandes males
Grandes Remedios” y se disponía para aprovechar el enorme potencial que
significaba su gente; que si bien, en si era un problema por la enorme
cantidad, la falta de trabajo, alimentación, salud, y educación adecuada, también
significaba una gran oportunidad; su extenso territorio falto de la necesaria
infraestructura; su tradición milenaria científica y cultural, que como
diamante en bruto esperaba ser tallado con el objeto de adecuarlo y poder aprovecharlo
para responder a la nueva circunstancia. Pero ellos lo visualizaron como lo que
era en realidad, al igual que la enorme cantidad de su gente y el inmenso
territorio que poseían, nunca lo vieron como un enorme problema, sino como un
enorme potencial. Además China había experimentado ya un verdadero cambio
radical, mediante un proceso revolucionario ya superado, que había llevado a
sus líderes al poder en forma centralizada y habían podido terminar
radicalmente con las estructuras viciadas anteriores, cambiando como
corresponde en una verdadera revolución: a estructuras y dirigentes. Ahora ese
enorme potencial se constituía en un reto y en una verdadera prueba para el
nuevo sistema y sus dirigentes, toda vez que debería ser utilizado
apropiadamente y al máximo, mediante el ejercicio pleno del poder para estar en
condiciones de atacar radicalmente sus problemas. Por lo que los nuevos lideres
de China no dudaron un solo momento y actuaron decidida y resueltamente para
potenciar todos sus recursos con gran imaginación creativa e inteligencia y
abandonando todo dogmatismo de la
ideología revolucionaria, que les estorbara para lograr sus propósitos,
orientados siempre a mejorar las condiciones de vida en China. Y en esto
tuvieron la suficiente inteligencia para entender el entorno mundial, la
tendencia a la globalización y la economía de mercado. Y lejos de considerarlo
una amenaza, lo consideró como una gran oportunidad, única. A mi me parece que
en esto utilizaron la filosofía del Jiujitsu, que aunque se desarrolló en
Japón, como todas las artes marciales procede de China; aquí se utiliza la fuerza del contrario en
beneficio propio, que es lo que esta haciendo China con los países desarrollados,
no en forma burda sino diplomática, incluyente y sobre todo muy generosa y
efectiva.
El
sistema de Maquila lo implantó China sin tardanza, en la misma década de 1970,
pero a diferencia de México, ellos de inmediato se dieron cuenta de que este
sistema no los beneficiaba con productos a bajo costo para su mercado interno y
fuera de ocupar gente (mal pagada), no
significaba para ellos mayor beneficio y mucho menos les iba a servir como la
palanca necesaria para lograr un desarrollo económico permanente a gran escala,
como era su intención y su apremiante necesidad
a satisfacer. Probablemente por estas fechas y paralelo a lo anterior; China ya
trabajaba en un proyecto innovador de mucha mayor trascendencia y alcances. Los
dirigentes chinos se planteaban lo siguiente: si existían dos modelos chinos
exitosos como Singapur y Hong Kong, manejados por gente de la misma cultura que
ellos, ¿porqué no utilizarlos de base para obtener un modelo hibrido para ser
ensayado en China? Este fue el proyecto que los llevó a crear las Zonas
Económicas Especiales (ZEE), que probablemente en un principio hayan sido
concebidas como grandes parques industriales en calidad de Free Trade Zone. Pero, ya que los modelos tomados como base eran
ciudades, decidieron que también las Zonas Económicas Especiales en China podían
ser ciudades especializadas en procesamiento y comercialización de mercancías
tanto para el comercio exterior como para ayudar a satisfacer las demandas del
mercado interno, en calidad de zonas libres exentas del impuesto al comercio
exterior y exentas también de los tramites aduaneros en la forma tradicional y
por lo tanto, fuera del alcance de la legislación
en materia aduanera y solo sujetas y protegidas por la nueva legislación en materia de Zonas Económicas
Especiales. Esto las ha hecho que se conviertan en verdaderos centros de producción
y logística de distribución comercial multimodal para el comercio exterior,
como actualmente sucede precisamente con Singapur y Hong Kong, con la ventaja
para China, de que estos nuevos centros le sirven de maravilla a su enorme
mercado interior.
Shenzhen
Muy
cerca de Hong Kong, a 40 Km. hacia el interior del continente en la provincia
de Guangdong, se encontraba en 1979 una
población de pescadores con menos de 300,000 habitantes, precisamente aquí y en
esa fecha, China decidió iniciar las Zonas Económicas Espaciales. Si uno no lo
ve, no lo cree; la pequeña población de pescadores en 28 años se ha convertido
en una nueva ciudad con enormes y modernos edificios, con adecuada planeación
urbana, en donde ahora existen miles de empresas que exportan anualmente
decenas de miles de millones de dólares y surten al mercado interno de
infinidad de productos a bajo costo, actualmente cuenta con una población similar
a la de Singapur (casi cinco millones) y así como Shenzhen, tiene China ya
muchas Zonas Económicas Especiales ubicadas estratégicamente y todas operando
con un impresionante crecimiento económico, físico, y poblacional. ¿Arte de
magia? No, decisión política enérgica, rompiendo paradigmas y jugándose el todo
por el todo, aprovechando su propio potencial existente, la fuerza de los
países desarrollados y su potencial económico y tecnológico con el único
propósito de lograr el beneficio del pueblo de China y mejorar la calidad de
vida de sus gentes.
Segundo viaje a China, una visión
de la China de 2007
Transportados
ahora en un flamante Boeing jumbo 747 de Air China, regresábamos esta vez a
China a principios de noviembre 2007 procedentes de New York en vuelo directo
de 13 horas, sobrevolando muy cerca del Polo Norte, a través de la península de
Camchaca, Siberia, y Mongolia llegamos al anochecer del siguiente día al
moderno gran aeropuerto de Beijing, ahora llegábamos a uno de los mas grandes y
avanzados aeropuertos del mundo, listo para las Olimpiadas del 2008, muy
diferente de aquel que habíamos conocido 30 años antes. La vez pasada me había
acompañado mi esposa y ahora regresábamos juntos otra vez. En esta ocasión
sentimos la enorme diferencia de viajar como un turista normal, sin nadie que
vaya por ti al aeropuerto, como en la misión semioficial de la vez anterior, con
intérpretes y automóviles oficiales; ahora tenias que arreglártelas con
taxistas que no hablan sino su idioma, salimos del enorme aeropuerto por una
autopista de cuatro carriles por lado, iluminada en todo el trayecto y con un
camellón con bella jardinería muy bien cuidada, pasamos por casetas de peaje de
auto pista, como las mejores de cualquier ciudad del mundo desarrollado, y nos
adentramos a una ciudad de 16 millones de habitantes toda transformada, probablemente
nueva en mas de un 70%, con multitud de edificios de viviendas de treinta pisos
de altura (aprox.), edificios de oficinas y centros comerciales profusamente
iluminados. Nos preocupaba que el taxista hubiera entendido bien el nombre y la
dirección del hotel, que aunque tuvimos la precaución de dárselo por escrito y
en chino mandarín, ahora en Beijing hay miles de hoteles y no había manera de
comunicarnos con el taxista para saber nuestro ubicación y si estaba seguro de
a done nos llevaba. Ahora no se veían bicicletas, tal vez por ser de noche y
porque íbamos por vías de trafico rápido, después nos dimos cuenta que aunque todavía
son utilizadas, han disminuido considerablemente habiéndose reducido a un 10% y
siendo substituidas por los vehículos automotores y también por pequeñas
motocicletas eléctricas. Después de 45 minutos de recorrer Beijing de noche por
vías de rápida velocidad, llegamos a nuestro hotel y aunque ya no era necesario,
utilicé un recurso que no sabia si me iba servir, mi teléfono celular que funcionó
a la perfección; en toda China existe gran cobertura con señal máxima, y me
pude comunicar de inmediato con Luís Lojero Director del Instituto Asia Pacifico
del ITESM, con quien al otro día tendría un desayuno.
En
este segundo viaje recorreríamos gran parte de China, visitamos varias
importantes ciudades ubicadas en uno de los territorios mas significativos de
China, con una extensión aproximada de tres millones de Km2; hicimos cinco
vuelos internos en tres diferentes líneas aéreas chinas además de Air China,
todas integradas con flotillas nuevas de grandes aviones Boeing, llegando a
aeropuertos de primer mundo con magnifico diseño, alta tecnología y belleza;
atravesamos 800 Km. por tierra en Autocar por los campos de China en el valle
del Yangtzé y regiones aledañas, por magnificas autopistas, en todo el trayecto
se observaba gente trabajando en el campo, de tal manera que no se veía por ningún
lado, a pesar de lo extenso del recorrido, lugares sin actividad y sin mejoras
e instalaciones agrícolas o caseríos; realizamos una interesante travesía de
cinco días por el río Yangtzé, visitamos la que esta considerada como la presa
mas grande del mundo, la de las “Tres Gargantas” iniciada por Mao Zedong como
uno de sus grandes proyectos y subimos con el barco por sus enormes exclusas,
que escalan tandas de cuatro barcos de pasajeros o de carga a la vez en cada
exclusa, en forma silenciosa se cierran y abren las inmensas compuertas de
acero y al agua fluye levantando las pesadas embarcaciones como por arte de
magia, el único sonido fuerte que se escucha, de vez en cuando, es el silbato
con el sonido retumbante característico de algún barco, anunciando al de
adelante que empieza a avanzar, recorrimos mas de 500 Km. por el legendario río
y durante el trayecto, después de la presa, observamos en las riberas del Yangtzé
los niveles hasta donde llegará la inundación cuando el nivel suba los últimos
19 m. que le faltan, al mismo tiempo que se observan miles de apartamentos
nuevos en donde están siendo reubicadas las familias afectadas; realizamos un
viaje en Bote por el estuario del Zhu Jiang desde Cantón a Hong Kong; un
recorrido por ferrocarril de Hong Kong a Guangzhou pasando por Shenzhen la
impresionante primer Zona Económica Especial de China.
Visitamos
importantes ciudades como; Xian (Xi’án),
en donde está la tumba del primer emperador: Qin Shi Huang (210-209 a.C.) quien
se hizo enterrar con una guardia de miles de guerreros de terracota y sus
caballos en tamaño natural, él fue también el iniciador de la gran Muralla;
llegamos a Chongqing sobre el río Yangtzé, rodeada de montañas, ciudad y región
que concentran una gran población, predestinadas a concentrar un gran
desarrollo por su ubicación estratégica, ésta fue la base del ejercito
norteamericano en su alianza con China durante la Segunda guerra Mundial,
remembranza de “los tigres voladores”; arribamos a Long Shen-Guilin, una de las
regiones mas representativas de la pintura paisajista china con sus raras
formaciones calizas semejantes a chimeneas volcánicas (en sus orígenes) y la
neblina característica del paisaje; arribamos a Guangzhou-Cantón la importante
capital de la región cantonesa, ciudad de característica cocina, gran actividad
económica, profusa vegetación y diferente idioma, ya que el cantones es
completamente diferente al mandarín; navegando llegamos a Hong Kong, situada en
el delta del río Zhu Jiang, la gran metrópoli de enormes rascacielos y gran tradición
comercial, en el campo del comercio exterior, con uno de los Metros mas
modernos y avanzados del mundo y un espectacular juego de luces en sus grandes
rascacielos todas las noches; de aquí nos trasladamos Hangzhou, casi el paraíso
de los chinos por sus pintorescos lugares y esplendidos lagos y jardines y
finalmente llegamos a la legendaria Shanghái, ciudad mas antigua que Roma,
fundada en el 770 a.C. que cuanta ahora con una excelente planeación urbana, lo que le ha permitido una renovación y transformación
impresionantes en los últimos treinta años y que junto con Hong Kong es uno de
los baluartes del comercio exterior de China y pujante centro industrial y
financiero.
¡Que
gran diferencia!, en este segundo viaje pude darme cuenta que no es exagerado
hablar de una nueva China, porque eso es exactamente lo que vimos, una transformación
profunda y un cambio radical cuyo ejemplo tendrá gran influencia en los futuros
cambios a nivel mundial. Lo que a algunos de los países desarrollados les ha
tomado 100 años avanzar, China lo ha realizado en la tercera parte del tiempo y
se puede decir que apenas esta comenzando. Tratare de señalar algunos factores
que seguramente influyeron en el resultado logrado:
Primero, los lideres que sucedieron
a Mao Zedong y a Chou Enlai y leales a este ultimo tuvieron una visión de largo
plazo generosa y ambiciosa y la determinación indeclinable de sacar a su pueblo
del atraso, la pobreza y recuperar la tradición y el liderazgo milenarios de
una de las culturas mas antiguas, utilizando sus propios recursos subutilizados;
como su gente, su extenso territorio su conocimiento científico y
tecnológico, su filosofía, aprovechando la inercia favorable del entorno mundial y sus
tendencias. Y sobre todo una mística de transformación profunda en gobernados y
gobernantes para progresar con orden y disciplina.
Segundo, para lo anterior era
determinante ejercer una decisión política firme con gran inteligencia y fuerte
liderazgo. Esto no era fácil porque se podrá tener la voluntad y la
inteligencia pero el liderazgo no se logra solo con proponérselo, es necesario
un proceso de aceptación e identificación entre el pueblo y el gobernante,
aunque se ejerza el gobierno mediante una dictadura. Afortunadamente desde
finales de la revolución cultural con el liderazgo y la inteligente acción de Chou
Enlai para volver “las aguas a sus cauces convenientes”, su grupo fue adquiriendo
prestigio y poder, era un grupo de idealistas pero con los pies en la tierra y además
honestos, que se ganó a pulso el liderazgo. Afortunadamente los actuales líderes
de China tienen esas mismas características.
Tercero, superaron el gran trauma e injusticia causado
por los extremistas de la revolución cultural; que tuvo como positivo
enseñarlos a ejercer la libertad, convertida en muchos casos en libertinaje, y
darse cuenta de como apenas subsistían
los campesinos. Evitaron la adopción de un socialismo dogmático y autoritario que
ya había fracasado en la Unión Soviética. Y sin apartarse de su propia filosofía
adoptaron la economía de libre mercado porque era una realidad en el mundo
actual, cuya tendencia en el mediano plazo consideraron que seguiría vigente
por mucho tiempo. Sin embargo al establecer el libre mercado, tanto en lo
interno como en lo externo, el Estado tuvo la precaución de manejar y utilizar
las mismas reglas y mecánica del libre mercado para regularlo y así evitar al
máximo la especulación y los monopolios a excepción de los del Estado, cuando
estos fueran necesarios y convenientes para el pueblo.
Cuarto, estableció en su nueva Constitución
Política y en sus reglamentos; reglas claras para dar seguridad a largo plazo,
para crear nuevas empresas permanentes y atraer la inversión extranjera,
adoptando su tecnología y capacitando en esas nuevas tecnologías a su gente. Y estableció
la estrategia de las Zonas Económicas Especiales (ZEE) para dar mayor confianza,
seguridad y estímulos a la empresa extranjera, que dentro de la logística del
comercio internacional andaba en busca de seguridad, buena ubicación
estratégica y suficiente mano de obra a precios competitivos.
Quinto, siguiendo con lo anterior
adoptó y adecuó un capitalismo de Estado, manejando y estimulando su mercado
interno con créditos blandos y suficientes para provocar una dinámica que
estimulara el ahorro interno y el crecimiento. Y el mercado externo lo utilizo
como palanca del desarrollo y fortalecimiento de su mercado interno,
complementando así el capital que les hacia falta y atrayendo la tecnología
necesaria, haciendo énfasis en las altas tecnologías, exportando al mundo
infinidad de productos fabricados en China por una industria definitiva y
permanente, tanto nacional como extranjera, utilizando los excedentes en la producción
y algunos productos específicos para estimular y alimentar su mercado interno
con productos a bajo costo, de tal manera que si bien los salarios en China
siguen siendo bajos, el poder adquisitivo de la gente con esos salarios, que ya
no son tan bajos, es mayor.
Sexto, estableció la propiedad
privada para motivar al máximo la acción económica de la gente y solucionó
grandes problemas como por ejemplo el de la vivienda, ahora el Estado ya no
proporciona la vivienda, cada quien la adquiere en donde quiera y en donde
pueda, y sí pueden, porque hay trabajo y suficiente crédito a tasas bajas,
tanto para desarrolladores como para adquirientes. En el campo también las comunas
fueron asignadas a las familias que ya las tenían, yo no se si aquí también la
propiedad puede enajenarse, lo que si se es que el agricultor tiene a su
disposición suficiente tecnología, insumos y crédito para la producción y como
el Estado es el que comercializa tiene cuotas básicas garantizadas en la venta
de su producto, pudiendo recurrir también al mercado local con sus excedentes
si así le conviene; lo que se ha traducido en una impresionante producción agrícola
de gran calidad que consumen en su mayoría ellos mismos y que esta trasformando
al campo a grandes pasos.
Séptimo, estableció una estrategia
de gasto público muy inteligente y en congruencia con todos sus propósitos de
crecimiento y desarrollo para sus destinatarios finales: el pueblo de China y
su resurgimiento como Estado moderno. Para esto hicieron grandes inversiones
en; infraestructura de comunicaciones y transporte; en energía; en ciencia y tecnología;
modernización de la agricultura; modernización de la industria, haciendo
énfasis en la alta tecnología, de una manera generosa creativa y agresiva en el
buen sentido y como no se respondía a intereses creados, sino al interés de su
pueblo entonces el éxito se dio y el pueblo es el primer beneficiado. y por
ultimo se ha dado la modernización de sus sistemas de defensa nacional, ya que
tradicionalmente China ha sido un pueblo agredido en toda su historia y no
tanto un agresor.
El
resultado esta a la vista de todos, han concretado su planeación estratégica,
en base a las cuatro modernizaciones que se propusieron desde un principio los
nuevos lideres. Modernización agrícola; industrial; cientifico-tecnologica y de
defensa nacional.
Las
principales empresas del mundo están en China, ahí se produce de todo. Y también
se copia de todo, me parece que esto último lo permiten por dos razones: la
primera, para poner a disposición del mercado interno los mismos productos o
similares pero más baratos y segundo, para adquirir tecnología. China ha
logrado su propósito; ha resurgido y su pueblo esta en mucho mejores
condiciones. Y esto es importante porque mil trescientos millones de personas
descontentas, deben ser un verdadero problema político.
Notas aclaratorias y
complementarias:
La
palabra Beijing substituyó a la palabra Pekín, para nombrar a la capital de
China, esto sucedió Cuando en 1977, este país solicitó a la ONU la posibilidad
de utilizar los caracteres del alfabeto latino en la escritura China, como
sistema de ortografía fonética, llamado “Pinyin”, lo mismo sucedió con la
palabra Mao Zedong sustituyendo a la de Mao Tse Tung. Este hecho, pienso que de
humildad, ponía en evidencia cuan escrupulosamente, en el campo internacional,
China estaba preparando su apertura al mundo y su transformación.
Las
primeras manifestaciones de la cultura China surgen en la era del bronce con la dinastía Shang (1766 a.C.- 1027 a.C.)
las ultimas dinastías fueron la dinastía Ming (1368- 1644) y la dinastía Qing
que termina en 1912 con el establecimiento de la republica. Mas tarde, después
de la capitulación del Japón en 1945, en
1947 se da la guerra civil entre el partido nacionalista encabezado por Chiang
Kai-shek y el partido comunista de Mao Zedong, triunfando Mao Zedong y
expulsando a Chiang Kai-shek del continente a una isla del sur de China de
36,000 K2, que los portugueses denominaron como “isla hermosa” (Formosa):
Taiwán (protegido por los EU.). En estas condiciones se establece en China en
1949, la Republica Popular China, que el anticomunismo norteamericano, que
iniciaba su ascenso recalcitrante con el paranoico Macartismo en la década de
1950; la estigmatizó despectivamente como “China comunista”.
Hay
que recordar que para bien o para mal China es una dictadura. Si atendemos el
origen de la dictadura, surgida paradójicamente durante los inicios de la republica
romana, esta magistratura fue legalmente creada para bien del Estado romano y
ante una amenaza inminente, porque entonces se podría ejercer el poder omnímodo
a fin de conjurar cualquier peligro para el Estado. Hasta ahora y en términos
generales y de acuerdo a los últimos resultados, en China el poder se ha
ejercido para bien de su pueblo. Aunque todavía para muchos, esté restrinja la
libertad de viajar al exterior. La renovación de los dirigentes del gobierno se
decide por la Asamblea Popular nacional y se da cada 10 años para el dirigente
principal, en este caso Ho Jintao que asumió el poder supremo en el 2002, lo deberá
entregar en el 2012, al cumplir 70 años, como edad máxima.
Actualmente
existen algunos impuestos para ejercer algún control, pondré dos ejemplos: los
matrimonios chinos que quieran tener más de un hijo pagaran un alto impuesto
por el segundo y así sucesivamente lo que da como resultado que la gran mayoría
tenga un solo hijo; el impuesto al comprar un automóvil nuevo es casi inexistente
pero al segundo año sube considerablemente y así sucesivamente, lo que controla
los autos chatarra.
Es
raro pero en las grandes ciudades, que son muchas, casi no se escuchan las
“sirenas” de ambulancias o patrullas, no se si se deba a que por lo general
todo mundo respeta las señales de transito y las velocidades máximas a las que
es permitido circular, tanto en las vías rápidas como en las autopistas. En
todo el recorrido por los cientos de kilómetros de las carreteras de China solo
vi un camión pequeño detenido en la carretera (autopista) por una patrulla
de
policía. En las ciudades se observa copiosa vigilancia policíaca, (desarmada),
y en muchos casos son mujeres.
En
muchas ciudades existen niveles altos de contaminación del aire y no es tanto por
la industria, la mayor parte nueva y con equipo anticontaminante, ni por los
automóviles en donde los autos viejos no llegan a ser problema, sino porque el
sistema de combustible domestico que se utiliza es a base de cilindros de
carbón comprimido, altamente contaminante. Por otro lado controlan al máximo el
gasto por calefacción que es proporcionada generalmente en forma centralizada a
edificios públicos y a hoteles entre otros, y no es sino hasta el 15 de
noviembre que se da este servicio. Esto se deja sentir principalmente en los
hoteles porque muchas veces el invierno se adelanta, sobre todo en el norte, y
si el hotel no está bien aislado, hay que contar con unas buenas cobijas antes
de esa fecha.
La
nueva constitución establece la libertad religiosa y ahora se pueden observar
las prácticas religiosas en innumerables templos de las diferentes religiones.
Estos templos, sobre todo los antiguos y valiosos arquitectónica e
históricamente, están siendo sujetos a un importante trabajo de restauración,
pintados con los colores originales y muchas veces utilizando las antiguas
técnicas constructivas. Esta actividad que también abarca los edificios
públicos y patrimoniales, se ha visto
estimulada por la celebración de los Juegos Olímpicos cuya sede es Beijing en
agosto del 2008, sin embargo la actividad se realiza en toda China.
Una
característica de las empresas en China es que tal vez como una medida de
seguridad y de estrategia para el éxito, muchas de ellas tienen como socio al
Estado chino quien por interés propio evitaría a la empresa, con su poder,
cualquier amenaza grave cuya solución no dependiera de ella misma. Por otro
lado el Capitalismo de Estado ejercido por el gobierno chino hace que el
capital fluya con facilidad y a bajo costo, a todos los inversionistas grandes
y pequeños, con actividades prioritarias, así como a los consumidores, esto es
fundamental para un sistema capitalista sea eficiente. Lo que paradójicamente
se da cada vez menos en los viejos sistemas capitalistas en la actualidad, por la
especulación con el capital y su concentración en pocas manos como vicio
crónico e irresoluble en el capitalismo tradicional, que ha tenido como
resultado: ya no “la Riqueza de las Naciones” como lo proclamaba Adam Smith, en
su análisis sobre la naturaleza y causa de la riqueza de las naciones, en 1775,
sino la desmedida riqueza a costa de los demás, lo que los ha convertido en los
hechos, como los verdaderos dueños de las naciones.
Monterrey
NL diciembre del 2007
jueves, 21 de febrero de 2013
domingo, 30 de diciembre de 2012
martes, 18 de diciembre de 2012
domingo, 9 de diciembre de 2012
jueves, 6 de diciembre de 2012
martes, 4 de diciembre de 2012
sábado, 1 de diciembre de 2012
viernes, 30 de noviembre de 2012
martes, 20 de noviembre de 2012
LA BOLA
La Bola
Reflexiones sobre el movimiento armado de 1910
Por: Antonio Fuentes Flores
A la revolución el pueblo le llamó “la bola”; “la bola”, la bola de intereses mezclados, la bola de participantes con sus distintas motivaciones, la bola de ideas y estandartes, que como madeja se desordenan y enredan unos con otros; como los postulados de los hermanos Ricardo y Enrique Flores Magón, por un cambio radical hacia el socialismo, los cuales se mezclaron con desventaja, con la actitud reformista de los llamados revolucionarios, paradójicamente de pensamiento conservador y pequeño-burgués, quedando al final todo revuelto dentro de una gran bola de polvo que difumina y hace confusas las siluetas, extraviándolo todo, confundiéndolo todo. Una bola que castigó a muchos inocentes, personas inermes que ni la debían pero sí la temían. Una bola que en pos de la justicia cometió grandes injusticias, que acabó con muchas fuentes de trabajo y de riqueza, que propició el despojo indiscriminado, principalmente del más débil, que dejó impunes a muchos criminales y saqueadores. Una bola que repartió las tierras para volver a acumularlas en los generales “victoriosos” que reclamaban su botín; una bola que, como en las fundiciones, hizo que la escoria subiera a las capas superiores que es donde permanece actualmente con el camuflaje de la vestimenta que proporciona la riqueza, aunque sea mal habida. Sin embargo, en cierta forma esto era necesario para romper con la inercia de tanta injusticia y que, al igual que en las fundiciones, también preserva o pretende preservar lo mejor que yace adentro; en las entrañas de México.
Así como en la etapa que se vivió con la lucha por la independencia, lo que pudo haber sido relativamente breve, también aquí en la llamada revolución, el movimiento armado no sólo se prolongaría por un período adicional de más de 10 años con un enorme costo social y económico, viciándose los principios y contaminándose los intereses legítimos, con los intereses más viles y corruptos. Los líderes e ideólogos honestos, que veían necesario e impostergable el cambio en México; se vieron marginados, ellos y sus ideas, por algunos con madera de líder o de caudillo que pudieron llegar a ser verdaderos guías nacionales, verdaderos estadistas; pero que sucumbieron a las tentaciones del poder y al final no se distinguieron mucho de los oportunistas y mercaderes de la política, adictos al poder, que vieron en el proceso social y político una gran oportunidad para hacer fortuna, sin que les importara, ni en forma mínima, la pérdida de vidas y el sufrimiento del pueblo.
Reflexiones sobre el movimiento armado de 1910
Por: Antonio Fuentes Flores
A la revolución el pueblo le llamó “la bola”; “la bola”, la bola de intereses mezclados, la bola de participantes con sus distintas motivaciones, la bola de ideas y estandartes, que como madeja se desordenan y enredan unos con otros; como los postulados de los hermanos Ricardo y Enrique Flores Magón, por un cambio radical hacia el socialismo, los cuales se mezclaron con desventaja, con la actitud reformista de los llamados revolucionarios, paradójicamente de pensamiento conservador y pequeño-burgués, quedando al final todo revuelto dentro de una gran bola de polvo que difumina y hace confusas las siluetas, extraviándolo todo, confundiéndolo todo. Una bola que castigó a muchos inocentes, personas inermes que ni la debían pero sí la temían. Una bola que en pos de la justicia cometió grandes injusticias, que acabó con muchas fuentes de trabajo y de riqueza, que propició el despojo indiscriminado, principalmente del más débil, que dejó impunes a muchos criminales y saqueadores. Una bola que repartió las tierras para volver a acumularlas en los generales “victoriosos” que reclamaban su botín; una bola que, como en las fundiciones, hizo que la escoria subiera a las capas superiores que es donde permanece actualmente con el camuflaje de la vestimenta que proporciona la riqueza, aunque sea mal habida. Sin embargo, en cierta forma esto era necesario para romper con la inercia de tanta injusticia y que, al igual que en las fundiciones, también preserva o pretende preservar lo mejor que yace adentro; en las entrañas de México.
Así como en la etapa que se vivió con la lucha por la independencia, lo que pudo haber sido relativamente breve, también aquí en la llamada revolución, el movimiento armado no sólo se prolongaría por un período adicional de más de 10 años con un enorme costo social y económico, viciándose los principios y contaminándose los intereses legítimos, con los intereses más viles y corruptos. Los líderes e ideólogos honestos, que veían necesario e impostergable el cambio en México; se vieron marginados, ellos y sus ideas, por algunos con madera de líder o de caudillo que pudieron llegar a ser verdaderos guías nacionales, verdaderos estadistas; pero que sucumbieron a las tentaciones del poder y al final no se distinguieron mucho de los oportunistas y mercaderes de la política, adictos al poder, que vieron en el proceso social y político una gran oportunidad para hacer fortuna, sin que les importara, ni en forma mínima, la pérdida de vidas y el sufrimiento del pueblo.
Las dictaduras cuando no son por ley, suelen estar disfrazadas como democracias para guardar las apariencias sólo en la forma, porque en esencia y de hecho, ejercen un poder absoluto, despótico y tiránico. De esta forma, durante 34 años ejerció Porfirio Díaz el poder, con la única excepción del intervalo en el que momentáneamente le prestó ese poder a su compadre Manuel González, ya que no le quedaba otra opción si quería respetar su propia reforma constitucional. Posteriormente, con la complicidad de un congreso dócil, previamente designado por él, (como seria de aquí en adelante y hasta el fin del siglo XX) fue adecuando la Constitución hasta que le permitiera reelegirse cuantas veces quisiera. Aquí se encuentran las raíces del origen del sistema político unipartidista, priista, que como continuación de la dictadura, se apropió de hecho del poder político en México, a partir de marzo de 1929 y durante más de 70 años.
Díaz gobernó con mano de hierro, lo que en algunos casos no es malo si se respeta el derecho basado en leyes justas. Se dice que hizo mucho y así fue, hizo tanto como el trabajo de ocho presidentes juntos, ya que gobernó por más de 8 periodos presidenciales, incluyendo el de su compadre. Lo cierto es que los pueblos tienen que avanzar y lo hacen, incluso a pesar de sus gobernantes, más todavía si el pueblo estaba cansado de tanta lucha fratricida, si lo que quería era vivir en paz y con esto tener la oportunidad de trabajar y superarse. Sin embargo, hay que reconocer que en regímenes dictatoriales como el de Díaz, se pueden lograr avances materiales extraordinarios; durante el Porfiriato los ferrocarriles crecieron al 12% anual, (todos los puentes internacionales del ferrocarril existentes actualmente fueron hechos en ese tiempo) la agricultura floreció, la producción de alimentos aumentaba a mayor ritmo que la población y la industrialización del país se inició con gran pujanza. A principios del siglo XX México contaba con más de 5,000 fábricas de diversos productos, las finanzas públicas también se vieron fortalecidas. Pero cuando el dictador no tiene límites, suele pervertirse el poder positivo del ejecutivo en beneficio del pueblo, para convertirse en tiranía.
Mucho tuvo que ver en todo este progreso material, el ánimo y la
disposición del pueblo que desde su independencia y ya desde antes
de lograrla no había hecho otra cosa que luchar, o cuando menos
soportar el fragor de la batalla, además de sufrir las consecuencias
directas e indirectas de los diferentes movimientos armados, y de los
diferentes bandos que siempre cobran, forzosa e injustamente, un
“impuesto” de guerra. Desde la “independencia” el pueblo estuvo
sufriendo constantemente conflagraciones internas y el resto del
tiempo luchando contra la invasión del extranjero. En estas
condiciones casi no se habían tenido momentos de paz para construir
la Patria, con excepción de la última etapa de Juárez, en donde una
vez rechazada la agresión extranjera se aprovechó el tiempo para
restaurar la Republica. El pueblo sabe intuitivamente que el progreso
material no es lo más importante, sobre todo cuando se hace a costa
del progreso social, de la libertad política y de la dignidad de la
persona.
El pragmatismo político y económico, en donde el logro de lo propuesto es lo único que importa y todos los medios podían, no sólo explicarse sino justificarse plenamente si se lograba el fin buscado; fue la “filosofía” que animó al tirano con sentimientos de profundo aprecio y compasión por sí mismo, zalamero con el extranjero y adusto y severo con los propios, pronto al llanto mentiroso y conmovedor de mentes ingenuas y pueriles. Don Porfirio siempre fue un viejo zorro, astuto, de múltiples mañas y gran habilidad política. En materia de humanismo tampoco contaba con muchos escrúpulos, lo cual demostró en forma positiva controlando eficientemente a malhechores y forajidos, (“mátenlos en caliente”) pero también en forma negativa reprimiendo injustamente a grupos indígenas como los yanquis de Sonora y permitiendo la explotación del trabajador en la ciudad y en el campo como se hizo durante la colonia, lo cual él y su clase veían como normal, (lo que sucede hasta la actualidad). Lo cierto es que sin ser él mismo un gran administrador se supo rodear de gente capaz y darles una cierta autonomía, estableciendo las reglas del juego y manteniendo un férreo control político, lo cual nunca sale sobrando en muchos casos del quehacer en el gobierno.
El pragmatismo político y económico, en donde el logro de lo propuesto es lo único que importa y todos los medios podían, no sólo explicarse sino justificarse plenamente si se lograba el fin buscado; fue la “filosofía” que animó al tirano con sentimientos de profundo aprecio y compasión por sí mismo, zalamero con el extranjero y adusto y severo con los propios, pronto al llanto mentiroso y conmovedor de mentes ingenuas y pueriles. Don Porfirio siempre fue un viejo zorro, astuto, de múltiples mañas y gran habilidad política. En materia de humanismo tampoco contaba con muchos escrúpulos, lo cual demostró en forma positiva controlando eficientemente a malhechores y forajidos, (“mátenlos en caliente”) pero también en forma negativa reprimiendo injustamente a grupos indígenas como los yanquis de Sonora y permitiendo la explotación del trabajador en la ciudad y en el campo como se hizo durante la colonia, lo cual él y su clase veían como normal, (lo que sucede hasta la actualidad). Lo cierto es que sin ser él mismo un gran administrador se supo rodear de gente capaz y darles una cierta autonomía, estableciendo las reglas del juego y manteniendo un férreo control político, lo cual nunca sale sobrando en muchos casos del quehacer en el gobierno.
Fue Porfirio Díaz quien instituyó el “paternalismo” en la vida política nacional como uno más de los instrumentos de control político, basado en un profundo desprecio por la manera de ser del mexicano, o de lo que él creía que era la idiosincrasia nacional. Con esto nace la subestimación de la capacidad popular para determinar con libre albedrío su propio destino (utilizado por don Porfirio y por el sistema político que le siguió): “la sociedad mexicana no está preparada para gobernarse” y “no saben lo que quieren”. Por lo tanto, Díaz sentía la obligación de perpetuarse en el poder y para esto contaba con la complicidad de las diferentes potencias representadas en México; las cuales aceptaban el régimen dictatorial ejercido por don Porfirio, mientras les favoreciera en sus intereses y grandes negocios.
Aquí nace también el presidencialismo mexicano que tiene sus raíces en la similitud de nuestra Constitución del 24, con la primera también de los EU., en 1787. Ellos han sido igualmente un país presidencialista, con la diferencia de que su presidencialismo en muchas ocasiones ha podido ser el instrumento de los mejores propósitos nacionales, lo cual demuestra que éste no siempre es malo. En cambio, el presidencialismo mexicano ha sido perjudicial, salvo en la época juarista cuando fue dignificado como institución de gran lealtad y seriedad, habiendo servido para salvar a la República. A partir del Porfiriato y durante el régimen unipartidista el presidencialismo se instituye como sinónimo de infalibilidad mediante un gobierno autoritaritario, sin importar que éste sea despótico, oprobioso e injusto. Y perdura hasta nuestro tiempo, cuando menos en el ánimo servil y abyecto de los cortesanos de siempre.
Europa, a través de Inglaterra principalmente, se interesó en
México. La exploración, perforación y explotación del petróleo
existente en el subsuelo mexicano, atrajeron a una serie de
inversionistas extranjeros; esto ocasionó que los intereses británicos
empezaran a competir “peligrosamente” con los estadounidenses.
Porfirio Díaz inteligentemente y a propósito, trató de diversificar los
intereses y la inversión extranjera en México, pero esto no le atrajo la
simpatía de las compañías petroleras estadounidenses que veían
amenazada la exclusividad de su “coto de caza”. El progreso material
de las grandes compañías nacionales y extranjeras, de sus
intermediarios, de la clase política en el gobierno y de la aristocracia
ligada a la esfera cercana a don Porfirio; era público y notorio. Y
aunque existía una clase media con aceptables condiciones de vida,
esto no sucedía en las clases populares, que constituían desde la
colonia la gran mayoría, especialmente los campesinos e indígenas
que seguían siendo discriminados y explotados igual y en algunos
casos peor como lo habían sido en la colonia por medio de las
encomiendas. Sin embargo lo que mayor malestar causaba era la
permanencia de la misma elite y su líder por tanto tiempo en el poder y
la desesperanza de la mayoría.
La ley sobre deslinde y colonización de los terrenos baldíos fue promulgada a finales de 1883, creándose para esto “las compañías deslindadoras”. Éstas eran los únicos árbitros para establecer cuáles eran terrenos baldíos y, por lo tanto, susceptibles de apropiación. “Se afectaron las propiedades comunales indígenas, los manejos turbios crearon los latifundios, y un nuevo sistema de vida nació para el campo [...] Fue del dominio público que personajes políticos se apoderaron de la tierra [...] El dato más objetivo es que las haciendas en 1877 sumaban 5869, y en 1910 su número aumentó a 8431, pero en manos de un reducido número de personas”1. Los campesinos mantenían el mismo estatus de la época de las encomiendas, agravado ahora también, una vez más, con el despojo “legal” de sus
1 Jorge Carpizo, La Constitución mexicana de 1917 (México: Universidad Nacional Autónoma de México, 1980) 25.
2 El Porfiriato se había enseñoreado del país desde 1877.
La ley sobre deslinde y colonización de los terrenos baldíos fue promulgada a finales de 1883, creándose para esto “las compañías deslindadoras”. Éstas eran los únicos árbitros para establecer cuáles eran terrenos baldíos y, por lo tanto, susceptibles de apropiación. “Se afectaron las propiedades comunales indígenas, los manejos turbios crearon los latifundios, y un nuevo sistema de vida nació para el campo [...] Fue del dominio público que personajes políticos se apoderaron de la tierra [...] El dato más objetivo es que las haciendas en 1877 sumaban 5869, y en 1910 su número aumentó a 8431, pero en manos de un reducido número de personas”1. Los campesinos mantenían el mismo estatus de la época de las encomiendas, agravado ahora también, una vez más, con el despojo “legal” de sus
1 Jorge Carpizo, La Constitución mexicana de 1917 (México: Universidad Nacional Autónoma de México, 1980) 25.
2 El Porfiriato se había enseñoreado del país desde 1877.
tierras, al no poseer títulos “confiables”. Las tierras comunales
despojadas a los indígenas fueron un platillo apetecible para muchos
latifundistas. Las llamadas tiendas de raya de algunas haciendas
representaban verdaderos instrumentos de opresión y esclavismo, que
mantenían al peón y a su familia encadenados con la deuda y en la
miseria. Vivían en una situación de explotación, indefensión e injusticia
constantes, lo que se componía cada vez más una escenario
insostenible. Desde entonces la migración de esta gente hacia los
Estados Unidos, motivada por la desesperanza, comenzó a darse en
forma sistemática, a pesar del trato discriminatorio y vejatorio que
recibían allende el Bravo.
Las condiciones estaban dadas, los factores externos y los internos se combinaban en una mezcla explosiva, el detonador lo dio la misma tozudez e intolerancia del dictador que se creía eterno. Como en la época de la independencia, las condiciones eran propicias para la insurrección del pueblo, que como paja seca solo esperaba el calor para ser encendido: el movimiento armado se dio y el tirano cayó.
Agotado por sí mismo y abandonado por los Estados Unidos y al mismo tiempo presionado por ellos, termina el Porfiriato2, más por el exilio de su líder que por la superación de sus vicios. La revolución de 1910 y el ideal Maderista, que fue el factor interno que terminó con el Porfiriato también terminan. A su paso dejan sin realizar el cambio radical para el bien de la vida nacional favoreciendo tanto a la persona como a la empresa y no solo al capital como hasta la fecha sucede. Al final se lograría sólo una acción medianamente reformadora y una efímera participación democrática de los mexicanos, pero a un enorme costo social y humano. El lema del Plan de San Luis y de la revolución maderista fue: “Sufragio Efectivo, No Reelección”. Lema que al término de la revolución se usaba sin sentido alguno en toda la correspondencia oficial y que, por otro lado, entraña una grave contradicción, porque si el sufragio fuera efectivo, luego entonces ¿por qué la no reelección?
2 El Porfiriato se había enseñoreado del país desde 1877.
Las condiciones estaban dadas, los factores externos y los internos se combinaban en una mezcla explosiva, el detonador lo dio la misma tozudez e intolerancia del dictador que se creía eterno. Como en la época de la independencia, las condiciones eran propicias para la insurrección del pueblo, que como paja seca solo esperaba el calor para ser encendido: el movimiento armado se dio y el tirano cayó.
Agotado por sí mismo y abandonado por los Estados Unidos y al mismo tiempo presionado por ellos, termina el Porfiriato2, más por el exilio de su líder que por la superación de sus vicios. La revolución de 1910 y el ideal Maderista, que fue el factor interno que terminó con el Porfiriato también terminan. A su paso dejan sin realizar el cambio radical para el bien de la vida nacional favoreciendo tanto a la persona como a la empresa y no solo al capital como hasta la fecha sucede. Al final se lograría sólo una acción medianamente reformadora y una efímera participación democrática de los mexicanos, pero a un enorme costo social y humano. El lema del Plan de San Luis y de la revolución maderista fue: “Sufragio Efectivo, No Reelección”. Lema que al término de la revolución se usaba sin sentido alguno en toda la correspondencia oficial y que, por otro lado, entraña una grave contradicción, porque si el sufragio fuera efectivo, luego entonces ¿por qué la no reelección?
2 El Porfiriato se había enseñoreado del país desde 1877.
Durante mucho tiempo esta divisa3 sólo se logró por derecho en
cuanto a la no reelección, toda vez que en la práctica y de hecho
nunca respondió al espíritu de la ley. Si bien es cierto que legalmente
estaba impedida la reelección de las personas, aunque con Obregón
se dio la excepción, esto no impidió que un mismo grupo, un mismo
partido, haya sido el que se perpetuase en el poder ejecutivo federal
precisamente por ser nulo el sufragio efectivo que ellos prometieron.
En realidad la dictadura continuó, aunque ahora de partido, y la
llamada revolución resultó en una parodia que al final logró establecer
un verdadero neoporfiriato por el resto del siglo XX.
La misma actitud tímida y medrosa que se dio en la época de la Independencia cuando se luchaba en contra de la Corona, al plantear la posibilidad de que gobernara en México alguien de la casa de Fernando VII, ahora se volvía a dar; “el apóstol de la democracia”, Francisco I. Madero, en su libro “La sucesión presidencial de 1910”, sugería que podría continuar gobernando don Porfirio y que sólo se eligiera al Vicepresidente, actitud ingenua, que ya presagiaba las consecuencias que al final se dieron. Al igual que en el inicio del movimiento insurgente de independencia; en la revolución maderista los hechos de guerra exitosos se sucedieron si no con facilidad, sí con relativa rapidez. En escasos 6 meses ya se había logrado la renuncia del dictador. Indudablemente que fue factor decisivo la participación de líderes guerreros como Pascual Orozco y Francisco Villa en el norte, y Emiliano Zapata en el sur, quienes lucharon con denuedo, animados por un ímpetu reivindicatoria, más que de cambio social,.
Al triunfo de la causa, Madero fue demasiado clemente y magnánimo con el enemigo, y exageradamente escrupuloso en cuanto a la legalidad de los actos. Llegó al grado de, como vulgarmente se dice, “dejar al lobo a cargo del rebaño”, al permitir que un porfirista recalcitrante se hiciera cargo, en forma interina, de la Presidencia de la República. Habiendo renunciado el Presidente, por ministerio de ley le correspondía el cargo al Secretario de Relaciones Exteriores. Pero no
3 Pienso que una vez que se logre plenamente el sufragio efectivo, la disposición legal de “la no reelección” deberá ser revisada para estudiar los casos en que pudiera ser derogada.
La misma actitud tímida y medrosa que se dio en la época de la Independencia cuando se luchaba en contra de la Corona, al plantear la posibilidad de que gobernara en México alguien de la casa de Fernando VII, ahora se volvía a dar; “el apóstol de la democracia”, Francisco I. Madero, en su libro “La sucesión presidencial de 1910”, sugería que podría continuar gobernando don Porfirio y que sólo se eligiera al Vicepresidente, actitud ingenua, que ya presagiaba las consecuencias que al final se dieron. Al igual que en el inicio del movimiento insurgente de independencia; en la revolución maderista los hechos de guerra exitosos se sucedieron si no con facilidad, sí con relativa rapidez. En escasos 6 meses ya se había logrado la renuncia del dictador. Indudablemente que fue factor decisivo la participación de líderes guerreros como Pascual Orozco y Francisco Villa en el norte, y Emiliano Zapata en el sur, quienes lucharon con denuedo, animados por un ímpetu reivindicatoria, más que de cambio social,.
Al triunfo de la causa, Madero fue demasiado clemente y magnánimo con el enemigo, y exageradamente escrupuloso en cuanto a la legalidad de los actos. Llegó al grado de, como vulgarmente se dice, “dejar al lobo a cargo del rebaño”, al permitir que un porfirista recalcitrante se hiciera cargo, en forma interina, de la Presidencia de la República. Habiendo renunciado el Presidente, por ministerio de ley le correspondía el cargo al Secretario de Relaciones Exteriores. Pero no
3 Pienso que una vez que se logre plenamente el sufragio efectivo, la disposición legal de “la no reelección” deberá ser revisada para estudiar los casos en que pudiera ser derogada.
se daba cuenta, o no quiso comprender, que él mismo había iniciado
un proceso pretendidamente revolucionario, que debería llevar a
cambios radicales, y que él había ganado y podía y debía fijar las
condiciones. Sin embargo de acuerdo a lo aceptado en el tratado de
C. Juárez, Francisco León de la Barra, quien tenía como uno de sus
lugartenientes a Victoriano Huerta, asume la primera magistratura de
la nación con todas las prerrogativas que el cargo implica y
únicamente con las limitaciones del interinato, para convocar a
elecciones democráticas por primera vez en muchos años.
Sorprendentemente Madero le encomendaba a quienes él había
derrotado; el control del poder y del ejército, y a sus generales que lo
habían llevado al triunfo de la causa, les ordenó terminantemente:
licenciar, desarticular y despachar a su casa a las fuerzas
revolucionarias vencedoras. La sorpresa y descontento fueron
mayúsculos, ya no de los jefes revolucionarios que se sentían con
sobrada razón traicionados, sino del pueblo en general que creía
haber derrotado a sus opresores y ahora los veía con azoro continuar
en el poder con nuevos bríos y el mismo autoritarismo. Madero, con
estas acciones aberrantes, le confiaba su seguridad personal y la
seguridad nacional; nada menos que al ejército federal que él había
derrotado. ¡Verdaderamente increíble!
El 7 de Junio de 1911, don Francisco I. Madero hizo su entrada triunfal a la Ciudad de México. En ese mismo año se realizan las elecciones resultando él electo Presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos. Ni pudo ni quiso consolidar un gobierno fuerte y absolutamente leal, como le aconsejaban sus colaboradores más cercanos y preclaros, como su propio hermano Gustavo Madero, Luís Cabrera y Serapio Rendón, gente de absoluta lealtad.
La tarea más grata y la que más ocupaba su tiempo y atención eran Las reformas que Madero como Presidente de México estaba realizando en todos los ámbitos de la vida nacional, principalmente en el campo agrícola, en donde muchas de ellas, aunque sin ir afondo en forma radical restituyendo las tierras a los campesinos que fueron despojados, si acababan con las prebendas y privilegios de los diferentes grupos, que asociados con el poder político se habían convertido, a través de las diferentes épocas, en los dueños en turno del país. Sin embargo, estas reformas también eran la principal causa para su eliminación por parte de los intereses ilegítimos de nacionales y extranjeros y de la oligarquía de siempre.
El 7 de Junio de 1911, don Francisco I. Madero hizo su entrada triunfal a la Ciudad de México. En ese mismo año se realizan las elecciones resultando él electo Presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos. Ni pudo ni quiso consolidar un gobierno fuerte y absolutamente leal, como le aconsejaban sus colaboradores más cercanos y preclaros, como su propio hermano Gustavo Madero, Luís Cabrera y Serapio Rendón, gente de absoluta lealtad.
La tarea más grata y la que más ocupaba su tiempo y atención eran Las reformas que Madero como Presidente de México estaba realizando en todos los ámbitos de la vida nacional, principalmente en el campo agrícola, en donde muchas de ellas, aunque sin ir afondo en forma radical restituyendo las tierras a los campesinos que fueron despojados, si acababan con las prebendas y privilegios de los diferentes grupos, que asociados con el poder político se habían convertido, a través de las diferentes épocas, en los dueños en turno del país. Sin embargo, estas reformas también eran la principal causa para su eliminación por parte de los intereses ilegítimos de nacionales y extranjeros y de la oligarquía de siempre.
No es posible hacer gran cosa, ni mucho menos realizar los cambios estructurales necesarios, si cuando se gana el poder se mantiene intacto el aparato burocrático viciado y corrupto y, aún más, se conserva a los pillos y asesinos que lo han manejado. Y además, por un acto de fe, de confianza exagerada, por no decir de ingenuidad, y por una justicia que nadie reclamaba se les confiere el poder y el mando, se les vuelve a dar autoridad. Esto naturalmente resulta suicida. El trabajo de León de la Barra fue de sabotaje, centrando su acción no solo en el distanciamiento de Zapata y Madero sino tratando de provocar su enfrentamiento, utilizando a Victoriano Huerta y al general Blanquet con tal efectividad que a escasos 20 días de haber asumido Madero la Presidencia, Zapata, apoyado intelectualmente por Antonio Díaz Soto y Gama, proclama el Plan de Ayala. Éste establece que se levantaran en armas contra el supremo gobierno y solo las dejaran cuando los pueblos despojados recuperen sus tierras, que había sido el motivo del levantamiento armado en apoyo de Madero.
El resto de los grupos revolucionarios que vieron licenciadas sus tropas y se sentían marginados, también mantenían latente el descontento y la frustración por haber fracasado; porque una revolución que claudica, sin imponer sus condiciones; es una revolución que fatalmente está perdida. Algunos de ellos, como Pascual Orozco, se sublevaron en el norte porque no les pareció suficiente el botín logrado por su “sacrificio”. Incluso los del bando contrario, en forma oportunista, como Bernardo Reyes que se levantó en Nuevo León porque creía que él era el verdadero heredero de don Porfirio y porque sentía que contaba con amplia experiencia como gobernante y “no como los nuevos que acababan de llegar” y Félix Díaz, sobrino del dictador, oportunista que se levantó en Veracruz. Ambos fueron momentáneamente dominados y apresados.
La efervescencia y malestar en contra de Madero, era
aprovechada por quienes habían venido socavando la solidez del
nuevo régimen como; los hacendados, los ricos empresarios, “las
plumas vendidas” de siempre, de la prensa ligada a los intereses
económicos y los militares que Madero había equivocadamente
encumbrado; como Victoriano Huerta, que apoyados y orquestados ahora por el
embajador de los EE. UU., que consideraba inconvenientes las
reformas de Madero sobre la explotación petrolera, para los intereses
de las compañías estadounidenses; estaban dispuestos a concretar el golpe de Estado. Todos estos conspiradores se
veían ampliamente ayudados por la misma actitud del Presidente, que
ensimismado no alcanzaba a vislumbrar la realidad nacional, la cual
estaba plagada de verdaderos peligros a tal grado que se podría
semejar al tránsito del Presidente por un campo minado y teniendo por
guías, mal intencionados, a los mismos que plantaron los explosivos.
La intervención injusta, vil y contradictoria del embajador de los EU., Henry Lane Wilson, aliado a las fuerzas más oscuras de la política en ese tiempo, encabezadas por Victoriano Huerta, Félix Díaz y Bernardo Reyes, para planear y ejecutar en 1913 el asesinato del Presidente Madero y del Vicepresidente Pino Suárez; dos hombres de Estado que por primera vez en 35 años, habían sido electos democráticamente por el pueblo de México; son un ejemplo digno de análisis, para que no se vuelva a repetir.
Estos hechos son prueba de cómo una clase identificada por intereses económicos y políticos de gran corrupción y codicia, con una actitud servil hacia los EU., y el representante de un país extranjero, de la misma calaña que los traidores con los que se asoció, que con prepotencia y desprecio, excede sus funciones; causaron un daño irreparable a la nación mexicana. Lo cual resulta paradójico, sobre todo viniendo de un país que se proclamaba como abanderado de la democracia.
La parodia de la presidencia de Victoriano Huerta y de su pelele Pedro Lascuráin (presidente sólo por minutos), protegidos del embajador norteamericano, se topó con la dignidad nacional. Algunos de los gobernadores de los Estados, convocados por el gobernador de Coahuila, don Venustiano Carranza, formaron el Ejército Constitucionalista mediante el plan de Guadalupe. Y retomaron la lucha armada. Ésta habría de terminar, en su primer parte, con la caída del usurpador, a quien la rectificación de los Estados Unidos le dio la puntilla.
La intervención injusta, vil y contradictoria del embajador de los EU., Henry Lane Wilson, aliado a las fuerzas más oscuras de la política en ese tiempo, encabezadas por Victoriano Huerta, Félix Díaz y Bernardo Reyes, para planear y ejecutar en 1913 el asesinato del Presidente Madero y del Vicepresidente Pino Suárez; dos hombres de Estado que por primera vez en 35 años, habían sido electos democráticamente por el pueblo de México; son un ejemplo digno de análisis, para que no se vuelva a repetir.
Estos hechos son prueba de cómo una clase identificada por intereses económicos y políticos de gran corrupción y codicia, con una actitud servil hacia los EU., y el representante de un país extranjero, de la misma calaña que los traidores con los que se asoció, que con prepotencia y desprecio, excede sus funciones; causaron un daño irreparable a la nación mexicana. Lo cual resulta paradójico, sobre todo viniendo de un país que se proclamaba como abanderado de la democracia.
La parodia de la presidencia de Victoriano Huerta y de su pelele Pedro Lascuráin (presidente sólo por minutos), protegidos del embajador norteamericano, se topó con la dignidad nacional. Algunos de los gobernadores de los Estados, convocados por el gobernador de Coahuila, don Venustiano Carranza, formaron el Ejército Constitucionalista mediante el plan de Guadalupe. Y retomaron la lucha armada. Ésta habría de terminar, en su primer parte, con la caída del usurpador, a quien la rectificación de los Estados Unidos le dio la puntilla.
Digna de profundo respeto y reconocimiento fue la valiente
intervención del doctor don Belisario Domínguez, político chiapaneco
de gran valor e integridad, que llegó al Senado como Senador
suplente a la muerte del titular. Este personaje excepcional, actúo
como un verdadero tribuno, como un verdadero Senador de la
República, que a la hora de la verdad y en representación de los
chiapanecos y de todo el pueblo de México, fue la excepción en un
Congreso mayoritariamente servil y oportunista. Se enfrentó al
usurpador, costándole el martirio y la vida misma.
A la lucha continua se incorporan nuevos protagonistas, como los sonorenses Álvaro Obregón, Adolfo de la Huerta, Plutarco Elías Calles. Gente de Coahuila que venía con Venustiano Carranza, como Eulalio Gutiérrez, y de varios estados de la República, como el artillero Felipe Ángeles, Roque González Garza y otros ya conocidos como Francisco Villa, Pablo González y Emiliano Zapata en el sur, este último, con cierta justificación, nunca reconoció a Carranza, lo que terminó por costarle la vida. Y muchos otros de todo tipo que se iban sumando al proceso, desde los bien intencionados por la causa, hasta por supuesto, los que utilizaban la causa nacional para su propia “causa”. De inmediato se crearon diferentes facciones, que en cierta forma constituían verdaderos frentes de batalla. El principal estaba encabezado por el jefe del ejército constitucionalista, don Venustiano Carranza. Otra facción estaba liderada por el “Centauro del Norte” y jefe de la división del norte, Francisco Villa. Álvaro Obregón tenía la suya propia en el occidente. En el sur estaba a la cabeza Emiliano Zapata, el “Caudillo del Sur”, y en el oriente, Pablo González. En un principio participaron activamente algunos intelectuales que trataban de darle orientación y congruencia a la lucha armada, tales como Luis Cabrera, Antonio Villarreal, Juan Sarabia, José Vasconcelos y Antonio Díaz Soto y Gama, entre otros. Ricardo Flores Magón había emigrado hacia los EU., en donde murió más tarde encarcelado, su delito había sido promover internacionalmente el socialismo anarquista.
A la lucha continua se incorporan nuevos protagonistas, como los sonorenses Álvaro Obregón, Adolfo de la Huerta, Plutarco Elías Calles. Gente de Coahuila que venía con Venustiano Carranza, como Eulalio Gutiérrez, y de varios estados de la República, como el artillero Felipe Ángeles, Roque González Garza y otros ya conocidos como Francisco Villa, Pablo González y Emiliano Zapata en el sur, este último, con cierta justificación, nunca reconoció a Carranza, lo que terminó por costarle la vida. Y muchos otros de todo tipo que se iban sumando al proceso, desde los bien intencionados por la causa, hasta por supuesto, los que utilizaban la causa nacional para su propia “causa”. De inmediato se crearon diferentes facciones, que en cierta forma constituían verdaderos frentes de batalla. El principal estaba encabezado por el jefe del ejército constitucionalista, don Venustiano Carranza. Otra facción estaba liderada por el “Centauro del Norte” y jefe de la división del norte, Francisco Villa. Álvaro Obregón tenía la suya propia en el occidente. En el sur estaba a la cabeza Emiliano Zapata, el “Caudillo del Sur”, y en el oriente, Pablo González. En un principio participaron activamente algunos intelectuales que trataban de darle orientación y congruencia a la lucha armada, tales como Luis Cabrera, Antonio Villarreal, Juan Sarabia, José Vasconcelos y Antonio Díaz Soto y Gama, entre otros. Ricardo Flores Magón había emigrado hacia los EU., en donde murió más tarde encarcelado, su delito había sido promover internacionalmente el socialismo anarquista.
Durante una de las batallas más importantes, la toma de
Zacatecas, las fuerzas constitucionalistas estaban perdiendo terreno y
hubieran perdido esa batalla si Francisco Villa, desobedeciendo
órdenes de Carranza, no hubiera dejado Torreón y llegado muy
oportunamente con la División del Norte a reforzar al general Pánfilo
Natera en la toma de los cerros del Grillo y de la Bufa con gran
intuición y determinación. Así fue como se ganó la batalla que
marcaría la derrota definitiva de Victoriano Huerta. Otra vez Francisco
Villa como en la toma de Ciudad Juárez junto con Pascual Orozco,
desobedecieron las ordenes de quienes carecían de intuición
estratégica y lograron el triunfo. En estas condiciones, después de la
firma de los Tratados de Teoloyucan, el 20 de agosto de 1914, hizo su
entrada triunfal a la ciudad de México don Venustiano Carranza al
frente del Ejército Constitucionalista y, de acuerdo al Plan de
Guadalupe asume la Presidencia de la República. En 1914 al
pretender Carranza ser ratificado como Presidente interino, es
rechazado por las otras dos facciones de zapatistas y villistas, que
pedían que el nuevo presidente fuera electo democráticamente en una
convención de las fuerzas revolucionarias; el mismo Carranza acepta
que esa convención se lleve a cabo en Aguascalientes. Sin embargo
se les va de las manos y la misma Convención de Aguascalientes, el
10 de octubre de ese mismo año, desconoce a Carranza como
Presidente y nombra a Eulalio Gutiérrez. Posteriormente, la misma
Convención, dando bandazos, desconoce a Eulalio Gutiérrez y
nombra en su lugar a Roque González Garza como Presidente de la
República, a quien más adelante substituye Francisco Lagos Cházaro,
personaje poco conocido. Mientras tanto las diferentes facciones
pelean unas contra otras, y la facción de la Convención de
Aguascalientes mantiene en su poder a la capital de la República.
A principios de 1915 Venustiano Carranza que se había trasladado a Veracruz, nombra al general Álvaro Obregón jefe de los ejércitos constitucionalistas, y en menos de un mes toma la Ciudad de México. Acto seguido, combate y derrota a la facción villista que estaba en el centro de la República, aunque le costaría la pérdida del ante brazo derecho y casi la vida. Esto, aunado a que el 19 de octubre
A principios de 1915 Venustiano Carranza que se había trasladado a Veracruz, nombra al general Álvaro Obregón jefe de los ejércitos constitucionalistas, y en menos de un mes toma la Ciudad de México. Acto seguido, combate y derrota a la facción villista que estaba en el centro de la República, aunque le costaría la pérdida del ante brazo derecho y casi la vida. Esto, aunado a que el 19 de octubre
de ese año los Estados Unidos convocando a gran parte de los
gobiernos de América; reconocen como legítimo al gobierno de
Venustiano Carranza. Esto trae como consecuencia que las aguas se
asienten y tomen otra vez su cauce. Sin embargo y mientras tanto,
cuando Francisco Villa se entera del reconocimiento de los EU., para
el gobierno de Carranza, reacciona de inmediato y, enfurecido como
bestia rabiosa, manda fusilar a 5 inocentes ciudadanos
norteamericanos que hacían el viaje por ferrocarril de Chihuahua a
Ciudad Juárez, no pierde oportunidad de vengarse con gente inocente
y finalmente llega al extremo de cometer un acto descabellado, injusto
y bárbaro al llevar a cabo un ataque en contra la pequeña población
de Columbus, situada en la frontera, en los EU., a principios de marzo
de 1916, asesinando y saqueando por doquier. Esto fue lo que motivó
la expedición punitiva del ejército estadounidense a cargo del general
Pershing, que penetró a territorio mexicano (con autorización de
Carranza) en busca de Villa, sin poder encontrarlo después de más de
2 meses.
Más tarde en septiembre de 1916 se convoque a un Congreso Constituyente para elaborar la nueva Constitución, este Congreso Constituyente se integró con representantes de todos los Estados de la República y del Distrito Federal. De acuerdo a su población se asignaron: un diputado y un suplente por cada 60,000 habitantes o fracción que pasara de 20,000. Éstos ideológicamente resultaron tanto de pensamiento conservador o de derecha, como de ideas progresistas o de izquierda; sin embargo en la integración de las comisiones prevalecieron los de ideas progresistas. Lejos de aprovechar la oportunidad de una nueva Constitución para concretar los cambios radicales que se persiguen con una revolución, en realidad, el proyecto enviado por Carranza era una tímida modificación, solo en la forma, de la Constitución de 1857. Lo que dejaba claro que nunca fue una revolución lo que él pretendía. Debido a esto, las comisiones tuvieron que revisarlo y modificarlo a fondo tratando de plasmar en la nueva Constitución cuando menos los principios y bases jurídicas fundamentales que respondieran a las causas que habían motivado el movimiento social y la lucha armada del pueblo de México.
Más tarde en septiembre de 1916 se convoque a un Congreso Constituyente para elaborar la nueva Constitución, este Congreso Constituyente se integró con representantes de todos los Estados de la República y del Distrito Federal. De acuerdo a su población se asignaron: un diputado y un suplente por cada 60,000 habitantes o fracción que pasara de 20,000. Éstos ideológicamente resultaron tanto de pensamiento conservador o de derecha, como de ideas progresistas o de izquierda; sin embargo en la integración de las comisiones prevalecieron los de ideas progresistas. Lejos de aprovechar la oportunidad de una nueva Constitución para concretar los cambios radicales que se persiguen con una revolución, en realidad, el proyecto enviado por Carranza era una tímida modificación, solo en la forma, de la Constitución de 1857. Lo que dejaba claro que nunca fue una revolución lo que él pretendía. Debido a esto, las comisiones tuvieron que revisarlo y modificarlo a fondo tratando de plasmar en la nueva Constitución cuando menos los principios y bases jurídicas fundamentales que respondieran a las causas que habían motivado el movimiento social y la lucha armada del pueblo de México.
Intelectuales y políticos de toda la República participaron con sus ideas en la conformación de la nueva Constitución, con el objeto de establecer reformas jurídicas que fueran verdaderas reivindicaciones por las injusticias que habían prevalecido en la vida nacional afectando el desarrollo equilibrado del pueblo de México. En estas condiciones se puso especial énfasis en el tema agrario y de la propiedad, por medio del artículo 27, en el del trabajo a través del artículo 123, y el de la soberanía popular quedó consagrado en el artículo 39 constitucional de la nueva Carta Magna. En el artículo 3o establecieron la obligación del Estado para proporcionar educación laica y gratuita. Así mismo se logró la inclusión del importante tema sobre las garantías individuales. Por otro lado, se subsanaba el error de la primacía del poder legislativo sobre los otros dos y se ratificaron las reformas constitucionales de Lerdo de Tejada, con la inclusión del Senado como cámara alta representativa de los Estados de la República. Se fortaleció al ejecutivo con un presidencialismo positivo, estableciendo la autonomía entre los poderes del gobierno, mediante su división, separación y el respeto entre los mismos.
De esta forma, la movilización de la sociedad civil con la participación popular y de los intelectuales patriotas bien intencionados, fue lo que al final logró algunos cambios que sin llegar a ser radicales si fueron sustanciales. El movimiento armado culminó con la Constitución de 1917, plasmando en instrumentos jurídicos los anhelos de libertad, justicia y democracia del pueblo de México. En este gran movimiento social se sacrificaron más de un millón de vidas en una guerra fratricida por un México mejor, pagando así su cuota de sangre, esperemos que para siempre. Sin embargo, los mejores ideales que dieron origen al movimiento armado, continuarían siendo letra muerta por mucho tiempo aunque el derecho los preservara, o incluso traicionados con los hechos de gobierno por el mismo grupo emanado de la lucha armada que se autoproclamaría “revolucionario”.
Un ejemplo temprano de la traición con los hechos del
autoproclamado gobierno revolucionario, fue el movimiento agrario
encabezado por Zapata, que llevaba como lema “Tierra y Libertad”, el
reclamo era que se restituyera el despojo que habían sufrido las
comunidades de campesinos durante el Porfiriato mediante el gran
fraude de las compañías deslindadoras. Éstas les habían arrebatado a
los campesinos, principalmente indígenas, los terrenos de su
propiedad por diversos medios, los más injustos y a la fuerza, por no
haber podido comprobar documentalmente a satisfacción de los
expropiadores, la tenencia de las tierras comunales, que desde tiempo
inmemorial les pertenecían. Emiliano Zapata, tal vez el caudillo agrario
más auténtico de la Revolución Mexicana, terminaría víctima de su
propia intolerancia y del mismo grupo pretendidamente revolucionario,
ahora hecho gobierno, que lo engaña y lo asesina con saña y
cobardía. Los gobiernos autoproclamados “revolucionarios” siguieron
con la misma tónica. Mas tarde en la época de López Mateos asesinan
a Rubén Jaramillo y a toda su familia acribillando su choza,
continuaron con muchos otros como los de Aguas Blancas y tantos y
tantos mas. Y para simular tuvieron que constituir organizaciones
campesinas comparsas como la CNC del PRI, por ejemplo.
Al final de su mandato, Carranza cometió un error garrafal al querer imponer a su sucesor. Escogió para esto al Ing. Ignacio Bonillas, quien en ese entonces era el embajador de México en los Estados Unidos y casi un desconocido. Olvidó que la lucha del pueblo de México había sido precisamente por imposiciones políticas arbitrarias como la que ahora él pretendía, pero además agravó su error al subestimar y pretender marginar del proceso al héroe del triunfo armado de la revolución, al general Álvaro Obregón, quien lo había apoyado y llevado al poder. Seguramente las intenciones de Carranza eran buenas. Durante el movimiento armado, pero sobre todo al final, la corrupción del grupo revolucionario era escandalosa, principalmente entre los generales. Tal vez la acción de Carranza se pudiera explicar, que no justificar, como un doble intento del Presidente por acabar con la corrupción y con la continuidad de los generales. Sin embargo, su decisión de llevar a la Presidencia a un civil cuando todavía no era tiempo y al haberlo manejado con torpeza política, le costó la vida.
Al final de su mandato, Carranza cometió un error garrafal al querer imponer a su sucesor. Escogió para esto al Ing. Ignacio Bonillas, quien en ese entonces era el embajador de México en los Estados Unidos y casi un desconocido. Olvidó que la lucha del pueblo de México había sido precisamente por imposiciones políticas arbitrarias como la que ahora él pretendía, pero además agravó su error al subestimar y pretender marginar del proceso al héroe del triunfo armado de la revolución, al general Álvaro Obregón, quien lo había apoyado y llevado al poder. Seguramente las intenciones de Carranza eran buenas. Durante el movimiento armado, pero sobre todo al final, la corrupción del grupo revolucionario era escandalosa, principalmente entre los generales. Tal vez la acción de Carranza se pudiera explicar, que no justificar, como un doble intento del Presidente por acabar con la corrupción y con la continuidad de los generales. Sin embargo, su decisión de llevar a la Presidencia a un civil cuando todavía no era tiempo y al haberlo manejado con torpeza política, le costó la vida.
Al inicio de la década de 1920, “la familia” de Sonora ya estaba integrada: la encabezaba el héroe militar de la revolución, el general Álvaro Obregón, el Ministro de Guerra Plutarco Elías Calles, y el propio Gobernador de Sonora, Adolfo de la Huerta. Además, este grupo ya había esbozado su plan para perpetuarse en el poder, ocupándolo alternativamente por ellos mismos o por personas designadas por ellos. Lo que hizo Carranza involuntariamente con su pretendida imposición, fue darles el pretexto para quitarlo de en medio y consolidar su plan. El 23 de abril de 1920, el grupo Sonora lanza el plan de Agua Prieta, que desconoce al presidente Carranza y nombra al C. Adolfo de la Huerta, jefe supremo del Ejército Liberal Constitucionalista. El presidente Carranza, ante esta circunstancia, consideró que si continuaba en la Ciudad de México estaría en grave riesgo por el avance del ejercito comandado por Adolfo de la Huerta; por lo que decide salir de la capital y dirigirse a Veracruz, sin embargo esto no dio resultado, porque de inmediato fue seguido por el ejército obregonista. En la sierra de Puebla cercaron al Presidente y a las pocas tropas que le quedaban, no le presentaron batalla pero planearon su asesinato. Éste ocurrió en una triste cabaña desvencijada, en el poblado de Tlaxcalantongo, en medio de la noche helada y de una lluvia torrencial, aprovechando la espesura del bosque, cobardemente acribillan la cabaña en donde se había refugiado el Presidente, rodeado de su gente más leal. La operación estuvo a cargo de las tropas al mando del general Herrero, un mercenario que el grupo utilizaría más tarde en otras encomiendas.
Por supuesto, en el asesinato de Carranza como en los asesinatos similares que el sistema sabe perpetrar cuando tiene que eliminar a alguien, “no se sabe” a ciencia cierta quiénes son los autores intelectuales, incluso en esta ocasión se pretendió que había sido un suicidio. Y en cierta forma puede ser que lo haya sido, pero de la misma manera que no se le puede llamar suicidio al asesinato de Salvador Allende perpetrado por Pinochet en Chile, tampoco a la muerte de Carranza en la sierra de Puebla. Aquí se inaugura el asesinato en la política como medida drástica pero sistemática, tanto para deshacerse de los oponentes o enemigos, como para mandar un claro mensaje a los demás (“cabestrean o se ahorcan”). La etapa del grupo Sonora en la historia contemporánea de México significa, en cierta forma, la etapa de transición del final del movimiento armado al inicio de la etapa de la consolidación de las instituciones, a la luz y bajo la consolidación del llamado sistema político mexicano, que partiendo de las enseñanzas del Porfiriato y asimilando y continuando con todos sus vicios; manejaron en el discurso lo que el pueblo quería oír, pero hacían lo que al grupo le convenía. Para controlar las acciones, consolidaron la hegemonía política y se mantuvieron en el poder a toda costa, principalmente para el beneficio político y material de ellos mismos.
Muerto Carranza, Adolfo de la Huerta, de acuerdo al Plan de Agua Prieta, asume la Presidencia de la República en forma interina, y prepara el terreno que habría de propiciar el advenimiento de Álvaro Obregón a la Presidencia por un período constitucional de 4 años. A de la Huerta se le hizo la promesa de que volvería a la Presidencia, ahora en un nuevo período de 4 años. Posteriormente le tocaría a Calles ocupar el cargo de Presidente de México. Fácil, como un juego de niños se repartían el País: “ahora te toca a ti y después a mí, ¿he?” Ciertamente no era un juego de niños, ni siquiera un juego. Este grupo integrado por gente sencilla, sin mucha preparación académica, pero con grandes habilidades y mucha astucia, que habían surgido al escenario político en forma modesta a partir de la Revolución de 1910 y con más importancia a partir de la revuelta orozquista y del levantamiento en contra de Victoriano Huerta; resultó ser un grupo verdaderamente maquiavélico y visionario, (con el perdón de mi admirado Niccolo). A partir de varios triunfos que lo hicieron destacar y llegar por supuesto a ocupar posiciones estratégicas del nuevo gobierno, el grupo guiado por su jefe Álvaro Obregón supo hacerse respetar y urdir hábilmente un plan a largo plazo, allegándose y utilizando a destacados intelectuales, primero para posicionarse y luego para llevar a cabo la transformación por la que se había luchado. Demostró en cada una de sus acciones que no “se andaban por las ramas” para conseguir lo que querían, incluso la “depuración” entre ellos mismos.
Adolfo de la Huerta, aunque brevemente, desempeña un
gobierno de verdadera transición. Logra conciliar a los diferentes
grupos y facciones, y momentáneamente los pacifica, prepara el
camino para el advenimiento de Obregón. Además, otorga una
amnistía a Francisco Villa que había tomado Sabinas Coahuila para
presionar a su gobierno y lograr un armisticio. Villa depone las armas y
en premio le otorgan la hacienda de Canutillo, cerca de Parral
Chihuahua, y suficientes recursos para que se retire “en santa paz”.
En materia cultural y educativa logra avances significativos, convoca a
elecciones, las cuales gana su compañero, jefe del grupo y amigo. El 1
de diciembre de 1920 toma posesión Álvaro Obregón como Presidente
de la República. Con el grupo Sonora y precisamente con el Gobierno
de Obregón, se inicia la consolidación de un grupo y un sistema
político que ya no dejaría el poder, y que prevalece hasta nuestros
días (solo que ya no en forma unipartidista). La personalidad de
Obregón es la de un verdadero caudillo, un hombre sumamente
inteligente y carismático, con una memoria privilegiada; era un tipo
simpático, con sentido del humor y un aura de semidiós por sus “ocho
mil kilómetros en campaña”. Con cinismo (con el perdón de Diógenes)
y tomándolo a broma reconocía que le gustaban los centenarios4,
sobre todo los ajenos, y creía que en el medio político no había quien
pudiera resistir un “cañonazo de cincuenta mil” (mil centenarios).
Obregón inicia su mandato con una dualidad que, para bien y para mal, marcaría el inicio del sistema que prevalecería durante el tiempo. Por un lado encarga la cartera de la nueva Secretaría de Educación Pública a José Vasconcelos, quien impulsa la educación de manera notable y promueve un desarrollo artístico y cultural excepcional. Se preocupa por consolidar la identidad nacional y dar participación y promoción a una pléyade de valores de excepción. Impulsa el florecimiento de las artes, principalmente en el muralismo con figuras como Diego Rivera, José Clemente Orozco, David Alfaro
4 Monedas de oro con valor de 50 pesos oro nacional, emitidas por Porfirio Díaz para conmemorar el centenario de la guerra de independencia
Obregón inicia su mandato con una dualidad que, para bien y para mal, marcaría el inicio del sistema que prevalecería durante el tiempo. Por un lado encarga la cartera de la nueva Secretaría de Educación Pública a José Vasconcelos, quien impulsa la educación de manera notable y promueve un desarrollo artístico y cultural excepcional. Se preocupa por consolidar la identidad nacional y dar participación y promoción a una pléyade de valores de excepción. Impulsa el florecimiento de las artes, principalmente en el muralismo con figuras como Diego Rivera, José Clemente Orozco, David Alfaro
4 Monedas de oro con valor de 50 pesos oro nacional, emitidas por Porfirio Díaz para conmemorar el centenario de la guerra de independencia
Sequeiros y el humanismo en todas sus expresiones. Por otro lado,
está la cara opuesta de la moneda; el manejo del poder a manera de
un caudillo que no paraba en miramientos ante nada ni ante nadie
para lograr sus fines. En estas condiciones, asocia a su grupo al
sindicalista Luís N. Morones, líder de la Confederación Regional
Obrera Mexicana, CROM, fundada por Carranza y antecesora de la
CTM que crearía Cárdenas en 1936. A partir de aquí, la CROM será
muy útil al gobierno como uno de tantos instrumentos que ha utilizado
el sistema para controlar y mediatizar al movimiento obrero. Lo ha
hecho a través de líderes corruptos que han propiciado que el sector
de los trabajadores en México sea uno de los más desfavorecidos,
traicionando así uno de los principales postulados revolucionarios.
Otra de las grandes preocupaciones de Obregón y que también es una constante del actual sistema, aunque de diferente manera; fue el reconocimiento de su régimen por parte de los Estados Unidos. Por lo que se entablaron pláticas con funcionarios del gobierno de los EU., Promovidas por Alberto J. Pani, Secretario de Relaciones Exteriores, en un edificio por las calles de Bucareli, dando así nombre a los tratados que de allí surgieron. Que en términos generales se circunscribieron oficialmente a la formación de dos convenciones; la primera para los reclamos de los ciudadanos norteamericanos por daños sufridos durante las guerras de revolución de 1910 a 1920. La segunda convención por las mismas causas pero de 1868 a la fecha, excluyendo las anteriores, y un acuerdo extra oficial (de los llamados por debajo de la mesa) que se centraba en que los gobiernos “revolucionarios” se comprometían a mantener como letra muerta el artículo 27 constitucional. Todo esto se acordó el 13 de agosto de 1923, logrando el reconocimiento de los EUA, 18 días más tarde.
Anticipándose a las mafias de Chicago, Obregón manda fusilar al último jefe carrancista siempre fiel a don Venustiano, el general Francisco Murguía. También, ese mismo año asesinan en Parral, Chihuahua, a Francisco Villa. Y cuando deciden que el siguiente en la Presidencia será Calles, Adolfo de la Huerta se levanta en armas en Veracruz. Derrotado el ex presidente de la Huerta emigra a los EU.
Otra de las grandes preocupaciones de Obregón y que también es una constante del actual sistema, aunque de diferente manera; fue el reconocimiento de su régimen por parte de los Estados Unidos. Por lo que se entablaron pláticas con funcionarios del gobierno de los EU., Promovidas por Alberto J. Pani, Secretario de Relaciones Exteriores, en un edificio por las calles de Bucareli, dando así nombre a los tratados que de allí surgieron. Que en términos generales se circunscribieron oficialmente a la formación de dos convenciones; la primera para los reclamos de los ciudadanos norteamericanos por daños sufridos durante las guerras de revolución de 1910 a 1920. La segunda convención por las mismas causas pero de 1868 a la fecha, excluyendo las anteriores, y un acuerdo extra oficial (de los llamados por debajo de la mesa) que se centraba en que los gobiernos “revolucionarios” se comprometían a mantener como letra muerta el artículo 27 constitucional. Todo esto se acordó el 13 de agosto de 1923, logrando el reconocimiento de los EUA, 18 días más tarde.
Anticipándose a las mafias de Chicago, Obregón manda fusilar al último jefe carrancista siempre fiel a don Venustiano, el general Francisco Murguía. También, ese mismo año asesinan en Parral, Chihuahua, a Francisco Villa. Y cuando deciden que el siguiente en la Presidencia será Calles, Adolfo de la Huerta se levanta en armas en Veracruz. Derrotado el ex presidente de la Huerta emigra a los EU.
Calles naturalmente es electo y toma posesión como Presidente de
México el 1 de diciembre de 1924.
Calles asume la Presidencia como un potencial estadista y, contra todos los pronósticos no se convierte en alguien que puedan manejar a su antojo los Estados Unidos y los intereses estadounidenses. Es más, no respeta del todo la parte oculta de los Tratados de Bucareli y reglamenta las concesiones petroleras, al punto que el gobierno mexicano es calificado por los capitalistas conservadores estadounidenses, como bolchevique, sin saber que Calles tenía una cierta aversión al comunismo. Inicia la reconstrucción del país dando un gran impulso a la infraestructura carretera. En materia económica tiene la gran ayuda de Manuel Gómez Morín, con quien funda en agosto de 1925 el Banco de México, una de las instituciones que ha prevalecido con mayor seriedad e independencia hasta nuestros días (siempre que las circunstancias lo han permitido). El gobierno de Calles se caracterizó por el fortalecimiento de las instituciones post-revolucionarias, fue un gobierno inteligente.
Contrastan los inicios de un gobierno inteligente del Presidente Calles con los arrebatos autoritarios del mismo Calles por la cuestión religiosa. Por declaraciones a la prensa por parte de miembros del clero que criticaban a su gobierno y llegaban a exigir nuevas leyes en materia religiosa y de educación, en 1926 Calles, azuzado servilmente por Morones el de la CROM, llegó a una situación ridícula, con los auspicios oficiales para la creación de una Iglesia Apostólica Mexicana, una iglesia “nacionalista” independiente de Roma. A pesar de que la revolución y la Constitución de 1917 habían consagrado el Estado laico. Paradójicamente, por ignorancia y oportunismo, un gobierno emanado de la “revolución”, aparecía ahora tratando de establecer una Iglesia oficial. Tal era el grado de la costumbre al paradigma del Estado confesional. Pero tal vez también porque sabían que la Iglesia y la religión, siempre han sido un fuerte instrumento político para la manipulación de las conciencias. (De otra forma no se podría explicar tan aberrante medida).
Calles asume la Presidencia como un potencial estadista y, contra todos los pronósticos no se convierte en alguien que puedan manejar a su antojo los Estados Unidos y los intereses estadounidenses. Es más, no respeta del todo la parte oculta de los Tratados de Bucareli y reglamenta las concesiones petroleras, al punto que el gobierno mexicano es calificado por los capitalistas conservadores estadounidenses, como bolchevique, sin saber que Calles tenía una cierta aversión al comunismo. Inicia la reconstrucción del país dando un gran impulso a la infraestructura carretera. En materia económica tiene la gran ayuda de Manuel Gómez Morín, con quien funda en agosto de 1925 el Banco de México, una de las instituciones que ha prevalecido con mayor seriedad e independencia hasta nuestros días (siempre que las circunstancias lo han permitido). El gobierno de Calles se caracterizó por el fortalecimiento de las instituciones post-revolucionarias, fue un gobierno inteligente.
Contrastan los inicios de un gobierno inteligente del Presidente Calles con los arrebatos autoritarios del mismo Calles por la cuestión religiosa. Por declaraciones a la prensa por parte de miembros del clero que criticaban a su gobierno y llegaban a exigir nuevas leyes en materia religiosa y de educación, en 1926 Calles, azuzado servilmente por Morones el de la CROM, llegó a una situación ridícula, con los auspicios oficiales para la creación de una Iglesia Apostólica Mexicana, una iglesia “nacionalista” independiente de Roma. A pesar de que la revolución y la Constitución de 1917 habían consagrado el Estado laico. Paradójicamente, por ignorancia y oportunismo, un gobierno emanado de la “revolución”, aparecía ahora tratando de establecer una Iglesia oficial. Tal era el grado de la costumbre al paradigma del Estado confesional. Pero tal vez también porque sabían que la Iglesia y la religión, siempre han sido un fuerte instrumento político para la manipulación de las conciencias. (De otra forma no se podría explicar tan aberrante medida).
Por declaraciones controversiales y acusaciones cruzadas en la
prensa por parte del clero y del gobierno, el Presidente reacciona con
el estómago y no con la cabeza. Ordena a todos los gobernadores
aplicar rigurosamente el artículo 130 constitucional cerrando escuelas
y culto religioso, por medio de una intolerancia religiosa a ultranza. Por
ambas partes se calientan los ánimos y se estimulan
irresponsablemente posiciones radicales y fanáticas. Se inicia una vez
más la lucha armada, (la Guerra de los Cristeros) pero ahora por
causas religiosas; fue un enfrentamiento cruento, irracional, cargado
de fanatismo religioso y actitudes jacobinas intolerantes y
revanchistas. Al igual que todas las confrontaciones violentas, la
Guerra Cristera ocasionó un sinnúmero de muertes y miles de
víctimas inocentes. El enfrentamiento no terminaría sino hasta 1929
con una gran cantidad de bajas por ambos bandos (no encontré datos
históricos fidedignos), gracias a la conciliación prudente del gobierno
interino del Presidente Emilio Portes Gil.
Lo que resulta paradójico y absolutamente incomprensible; es que después de haber cometido un imperdonable error por parte de las autoridades eclesiásticas de ese tiempo, actuando totalmente en contra de los principios de la doctrina de Cristo, ahora se quiera tratar como mártires a los que ellos mismos mandaron al matadero imbuyéndoles un espíritu fanático suicida. Y luego se les pretenda canonizar por la misma iglesia.
En 1927, el general Álvaro Obregón, decidió volver a presentarse para la Presidencia de la República, manipulando previamente las reformas constitucionales necesarias en acuerdo con el presidente Calles y haciendo caso omiso del principio de no reelección por él que se había luchado, asesinando además a sus principales oponentes. “Ganó” las elecciones, pero una soleada y tibia tarde de verano, fue asesinado a su vez por José de León Toral el 17 de julio de 1928, mientras comía en un acto público que le era ofrecido en el parque La Bombilla en San Ángel, al sur de la Ciudad de México. Sin habérselo propuesto, de León Toral, fanático religioso, cortó de tajo una nueva etapa del caudillismo mexicano, eliminando a un nuevo dictador en potencia que, paradójicamente, tenía una actitud hacia la Iglesia católica mucho menos radical que la del propio Calles.
Lo que resulta paradójico y absolutamente incomprensible; es que después de haber cometido un imperdonable error por parte de las autoridades eclesiásticas de ese tiempo, actuando totalmente en contra de los principios de la doctrina de Cristo, ahora se quiera tratar como mártires a los que ellos mismos mandaron al matadero imbuyéndoles un espíritu fanático suicida. Y luego se les pretenda canonizar por la misma iglesia.
En 1927, el general Álvaro Obregón, decidió volver a presentarse para la Presidencia de la República, manipulando previamente las reformas constitucionales necesarias en acuerdo con el presidente Calles y haciendo caso omiso del principio de no reelección por él que se había luchado, asesinando además a sus principales oponentes. “Ganó” las elecciones, pero una soleada y tibia tarde de verano, fue asesinado a su vez por José de León Toral el 17 de julio de 1928, mientras comía en un acto público que le era ofrecido en el parque La Bombilla en San Ángel, al sur de la Ciudad de México. Sin habérselo propuesto, de León Toral, fanático religioso, cortó de tajo una nueva etapa del caudillismo mexicano, eliminando a un nuevo dictador en potencia que, paradójicamente, tenía una actitud hacia la Iglesia católica mucho menos radical que la del propio Calles.
Por decisión del general Calles, la presidencia que dejó
Obregón, fue sustituida por el político tamaulipeco Emilio Portes Gil,
mediante su designación oficial por parte del Congreso, para que en
forma interina asumiera el poder Ejecutivo el 1 de diciembre de 1928,
período que terminaría el 5 de febrero de 1930. Emilio Portes Gil había
sido un excelente abogado y demostrado ser buen político, lo cual
puso de manifiesto durante el breve lapso que le tocó presidir la
República, actuando conciliadoramente, respetando el papel que
había asumido Calles como “Jefe Máximo de la Revolución”, pero sin
descuidar su responsabilidad administrativa. Por su parte, Calles había
aprendido bien la lección del legado del Porfiriato y él también
ordenaba que “mataran en caliente” a todo aquel que se le opusiera o
que pudiera representar un obstáculo; ejemplos sobran: ahí están los
asesinatos de Serrano y del general Gómez, previos a la elección de
Obregón. Incluso se especuló que el mismo asesinato de Obregón
pudiera haber tenido la misma factura. Este solo hecho y la forma de
ejercer el poder; lo alejan para siempre de la posibilidad de haber sido
uno de los estadistas que tanto necesitaba el país y lo ubican como
monarca absoluto, cliché que han querido repetir muchos de sus
sucesores, que ante la imposibilidad constitucional de seguir en la
Presidencia, al final transformaron el sistema en una virtual dictadura
de partido.
Por la experiencia última de Obregón, Calles se convenció de que no era viable ni aceptable que procediendo como Porfirio Díaz, mediante series de reformas constitucionales ad hoc, pudiera perpetuarse en el poder como él lo hubiera querido. Muerto Obregón, se niega a dejar el poder; pero para guardar las apariencias, se hace designar "Jefe Máximo de la Revolución", para de esta manera seguir controlando el poder, que sólo en la forma ejercerían los tres subsecuentes "presidentes", convirtiéndose en el gran elector y por ese medio seguiría controlando el gobierno de la República en sus tres poderes.
Por la experiencia última de Obregón, Calles se convenció de que no era viable ni aceptable que procediendo como Porfirio Díaz, mediante series de reformas constitucionales ad hoc, pudiera perpetuarse en el poder como él lo hubiera querido. Muerto Obregón, se niega a dejar el poder; pero para guardar las apariencias, se hace designar "Jefe Máximo de la Revolución", para de esta manera seguir controlando el poder, que sólo en la forma ejercerían los tres subsecuentes "presidentes", convirtiéndose en el gran elector y por ese medio seguiría controlando el gobierno de la República en sus tres poderes.
Después de todas las previsiones tomadas por el Maximato de
Calles para estabilizar la gobernabilidad, éste preparó hábilmente el
camino para la solución de uno de los grandes problemas pendientes,
tal vez el más grande de todos: el de las antiguas y nuevas facciones
de grupos armados en toda la República, que amenazaban con
encender, otra vez, la lucha cruenta generalizada en busca del poder
por el poder mismo. Surge así una medida política para lograr
consolidar el poder en el grupo llamado revolucionario, y darle a cada
facción o grupo de poder parte de éste, o la ilusión de tener acceso al
poder político pero sí al beneficio material que este conlleva y en esta
forma lograr que la actuación política del grupo fuera a través de un
partido político que los uniera e identificara a todos. Esta nueva
organización tendría el objeto de consolidar la hegemonía política,
para ser utilizada como pieza clave de un nuevo sistema político que
tendría como misión salvaguardar y conservar el poder a toda costa.
Así, en 1928, es concebido por Plutarco Elías Calles el Partido
Nacional Revolucionario (PNR), que surge a la vida nacional en marzo
de 1929, durante la administración de Emilio Portes Gil, como el
primer antecesor del PRI.
El PNR se estrena con las elecciones presidenciales de finales de 1929, en donde se enfrentaba el ingeniero Pascual Ortiz Rubio, candidato de Calles y del PNR, buen político michoacano, a José Vasconcelos, el ex Secretario de educación de Obregón, quien como hemos visto, había hecho una magnífica labor en bien de la educación y la cultura y por supuesto era el candidato de los intelectuales a través del Partido Nacional Anti reeleccionista. Por supuesto, el Jefe Máximo aunque reconocía su capacidad, no iba a permitir nunca que un candidato opositor le ganase al partido de la revolución recién inaugurado. Y después de una elección de resultados no muy claros y muy discutidos, “ganó” el candidato del PNR. De ahí en adelante, sería la misma historia en casi todas las elecciones presidenciales durante los próximos 70 años. Se iniciaba así una maquinaria política “invencible” que se decía democrática sin serlo y que se adueñó del poder político y del país, aliándose al poder económico de muchos empresarios que veían en él el mejor instrumento de progreso
El PNR se estrena con las elecciones presidenciales de finales de 1929, en donde se enfrentaba el ingeniero Pascual Ortiz Rubio, candidato de Calles y del PNR, buen político michoacano, a José Vasconcelos, el ex Secretario de educación de Obregón, quien como hemos visto, había hecho una magnífica labor en bien de la educación y la cultura y por supuesto era el candidato de los intelectuales a través del Partido Nacional Anti reeleccionista. Por supuesto, el Jefe Máximo aunque reconocía su capacidad, no iba a permitir nunca que un candidato opositor le ganase al partido de la revolución recién inaugurado. Y después de una elección de resultados no muy claros y muy discutidos, “ganó” el candidato del PNR. De ahí en adelante, sería la misma historia en casi todas las elecciones presidenciales durante los próximos 70 años. Se iniciaba así una maquinaria política “invencible” que se decía democrática sin serlo y que se adueñó del poder político y del país, aliándose al poder económico de muchos empresarios que veían en él el mejor instrumento de progreso
económico y de “paz social”, en pocas palabras: la mejor garantía para
el éxito de sus negocios. Y subyacentemente, aliado también al otro
poder; el del alto clero de la iglesia católica, (ya que no pudieron crear
la propia), de la cual nunca se han desligado y siempre han pactado
tras bambalinas.
Los verdaderos orígenes del sistema político mexicano que
seguimos sufriendo los mexicanos debemos ubicarlos en el Porfiriato,
del cual fue el sistema político unipartidista que surgió una autentica
continuación, caracterizado por el autoritarismo del partido único. Lo
que significa de hecho, una verdadera traición a la revolución que
nunca fue y que tantas vidas y sufrimiento costó al pueblo de México
en su lucha armada. La mejor prueba de lo anterior es que la gran
mayoría de los vicios e injusticias que se dieron durante el Porfiriato y
que fueron la causa del movimiento armado ahora siguen
prevaleciendo, agravados con males peores; como la liga del sistema
político unipartidista con la delincuencia organizada.
De hecho y el mismo sistema político en muchos de sus grupos, se ha organizado también de la misma forma que la delincuencia organizada y con igual propósito; para explotar cotidianamente y por múltiples formas al pueblo de México a través de miles de concesiones, la mayoría otorgadas mediante la corrupción, pero todas para explotar cotidianamente al pueblo de México. Otro ejemplo son los trabajadores entregados al esclavismo sindical mediante la clausula de exclusión en contubernio entre el sindicalismo corrupto y los empresarios que lo utilizan, para señalar solo algunos entre múltiples ejemplos, que han tenido como resultado la migración de casi medio millón mexicanos que cada año arriesgan su vida buscando en los EU., lo que aquí no pueden encontrar: mejores condiciones de vida y un futuro digno para sus familias.
Increíblemente y a pesar de las primeras elecciones presidenciales ganadas por “la oposición” en el 2000, este mismo sistema político perdura hasta nuestros días con todos sus vicios ahora magnificados, porque la oposición que por decisión democrática del pueblo de México tomó el poder; ha traicionado a su pueblo
De hecho y el mismo sistema político en muchos de sus grupos, se ha organizado también de la misma forma que la delincuencia organizada y con igual propósito; para explotar cotidianamente y por múltiples formas al pueblo de México a través de miles de concesiones, la mayoría otorgadas mediante la corrupción, pero todas para explotar cotidianamente al pueblo de México. Otro ejemplo son los trabajadores entregados al esclavismo sindical mediante la clausula de exclusión en contubernio entre el sindicalismo corrupto y los empresarios que lo utilizan, para señalar solo algunos entre múltiples ejemplos, que han tenido como resultado la migración de casi medio millón mexicanos que cada año arriesgan su vida buscando en los EU., lo que aquí no pueden encontrar: mejores condiciones de vida y un futuro digno para sus familias.
Increíblemente y a pesar de las primeras elecciones presidenciales ganadas por “la oposición” en el 2000, este mismo sistema político perdura hasta nuestros días con todos sus vicios ahora magnificados, porque la oposición que por decisión democrática del pueblo de México tomó el poder; ha traicionado a su pueblo
dejando intacto el sistema político mexicano, y a sus peores
exponentes, aliándose con los más viles, que han sido origen y causa
de todos los males y el atraso que sufre nuestro país, sumido
actualmente en la injusticia, la inseguridad, la corrupción y la
impunidad. Una situación peor a la que privaba antes de la revolución
de 1910, ahora agravada constantemente por la falta casi absoluta de
autoridad, nulificando al Estado de derecho que de cualquier manera
es inexistente por el cumulo de legislación viciada hecha a la medida
de intereses particulares ilegítimos.
Los nuevos gobernantes, tanto el nuevo Presidente, electo en el 2000 que aportó para la antología política el concepto de “La Pareja Presidencial”, así como el actual presidente, de una manera inexplicable, que lo menos que denota es ingenuidad, trataron de congraciarse con el sistema y se aliaron con figuras de muy negro historial pensando que serian guiados por ellos en los laberintos de la política nacional y los habilitarían en las “artes” electorales para ganar elecciones “democráticamente”; curiosamente sin importarles mucho los procedimientos éticos que su partido en un principio defendió; sin darse cuenta que en realidad se los estaban engullendo. Faltando así a su único compromiso que es con la Nación y con nadie más. Aquí se repitió otra vez, aunque en diferentes circunstancias y consecuencias, la misma historia, el mismo error que Madero cometió en 1910. Por lo tanto también en este caso como en el de la independencia de México no hay mucha razón para celebrar.
¿Qué celebraríamos? ¿más cien años perdidos?
A 20 de noviembre de 2012
Los nuevos gobernantes, tanto el nuevo Presidente, electo en el 2000 que aportó para la antología política el concepto de “La Pareja Presidencial”, así como el actual presidente, de una manera inexplicable, que lo menos que denota es ingenuidad, trataron de congraciarse con el sistema y se aliaron con figuras de muy negro historial pensando que serian guiados por ellos en los laberintos de la política nacional y los habilitarían en las “artes” electorales para ganar elecciones “democráticamente”; curiosamente sin importarles mucho los procedimientos éticos que su partido en un principio defendió; sin darse cuenta que en realidad se los estaban engullendo. Faltando así a su único compromiso que es con la Nación y con nadie más. Aquí se repitió otra vez, aunque en diferentes circunstancias y consecuencias, la misma historia, el mismo error que Madero cometió en 1910. Por lo tanto también en este caso como en el de la independencia de México no hay mucha razón para celebrar.
¿Qué celebraríamos? ¿más cien años perdidos?
A 20 de noviembre de 2012
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